25 mil trabajadores exigen dimisión de Temer — Brasil

El Ministro de Defensa brasileño, Raul Jungmann, realizó un pronunciamiento en el que dijo que "no permitirá que actos como este turben un proceso que se desarrolla de forma democrática y con respeto a las instituciones".

Los manifestantes exigieron la "inmediata" renuncia del presidente Michel Temer, acorralado por graves sospechas de corrupción.

La protesta de cerca de 35 mil personas fue pacífica inicialmente, pero los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía comenzaron una vez que la marcha se acercó al Congreso.

Camiones transportando soldados recorrían la Explanada de los Ministerios durante la madrugada.

Las imágenes mostraban el fuego en una parte del edificio del Ministerio de Agricultura y columnas de humo en varias barricadas, que obstaculizaban el paso a los bomberos.

Los manifestantes encendieron fuegos en la explanada de hierba, lanzaron objetos a la policía y lograron destruir algunas salas de por lo menos dos Ministerios, mientras las fuerzas de seguridad lazaron gas lacrimógeno y atacaron con porras para tratar de frenar el avance de los manifestantes.

Según la nota, la presencia de los militares en las calles del Distrito Federal "garantizar la integridad física de las personas, proporcionar la evacuación segura de los edificios de la avenida de los ministerios y proteger el patrimonio público, tal como fue hecho anteriormente en varios estados brasileños".

El presidente considera "inaceptable el caos, inaceptable el descontrol", dijo Jungmann al explicar la inusual medida. El presidente de Brasil tuvo que solicitar apoyo de las fuerzas armadas para reprimir las violentas protestas de hoy.

"Este es el fin de este Gobierno golpista. No hay más condiciones morales o políticas para que ese usurpador permanezca en el poder en Brasilia", aseguró el presidente del PT, Rui Falcao, en un comunicado.

La respuesta del Gobierno ha sido convocar al Ejército para neutralizar los disturbios. La autorización se extenderá durante una semana, desde ayer y hasta el 31 de mayo.

"Fui ingenuo al recibir a una persona en aquel momento", dijo en la entrevista, publicada este lunes por el diario Folha de S. Paulo, al ser preguntado sobre su "culpa" en el actual terremoto político, que llega apenas un año después de la destitución de la mandataria de izquierda Dilma Rousseff. El escándalo se generó tras una denuncia de un empresario que incluye una grabación en la que Temer avalaría pagar sobornos.

Temer está contra las cuerdas después de que la Corte Suprema abriera una investigación en su contra a petición de la Fiscalía, que sospecha que el gobernante pudo haber participado de delitos de corrupción, obstrucción a la Justicia y organización criminal.

  • Leon Brazil