Michel Temer, acorralado: la Orden de Abogados de Brasil pidió su impeachment

La investigación fue solicitada por la Fiscalía y tiene como base la confesión realizada por uno de los dueños de la empresa cárnica JBS, Joesley Batista, quien proporcionó como prueba la grabación de una conversación que implica a Temer.

Temer insistió en que no cometió ningún delito, que "nunca compró el silencio de nadie" y no obstruyó a la Justicia, como ha apuntado el Fiscal General, Rodrigo Janot, en el pedido de investigación que ha autorizado el Supremo.

Esa incertidumbre ha comenzado a debilitar el apoyo del Congreso -del que Temer siempre presumió- y ha golpeado a su propia base aliada, que este sábado sufrió una fisura con la decisión del Partido Socialista Brasileño (PSB) de pasar a las filas de la oposición.

Temer insistió en que el hecho de escuchar los actos ilícitos relatados por Batista en el encuentro que ambos mantuvieron en su residencia oficial no suponen un "delito" y recalcó que su único objetivo era "librarse del interlocutor".

"Quieren echarme para continuar con las mismas reformas que yo propuse, con mi programa. ¿A quién le interesa desestabilizar al gobierno?", agregó.

El ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT) y potencial candidato en los próximos comicios, reclamó hoy la renuncia del mandatario Michel Temer y el llamado a nuevas elecciones.

En los últimos dos días las calles de Brasil han sido testigos de masivas manifestaciones que piden unas "elecciones directas" y la renuncia del presidente, quien aseguró que "no va a renunciar" de ningún modo. "Podemos hasta perder, pero que sea en un proceso democrático", afirmó Lula en su primera aparición pública tras conocerse esta semana que el empresario Joesley Batista, dueño de JBS, habría pagado al exterior 80 millones de dólares, aunque el ex presidente brasileño no hizo ninguna referencia a ello.

El ex presidente de Brasil se manifestó por la renuncia del mandatario y solicitó que se llame a elecciones inmediatamente.

La víspera, el diario O Globo, pieza clave del golpe de Estado parlamentario-judicial-mediático perpetrado el pasado año contra la presidenta constitucional Dilma Rousseff, expresó en un editorial que Temer 'perdió las condiciones morales, éticas, políticas y administrativas para continuar gobernando Brasil'. Imputado en cinco causas penales, la mayoría de ellas por corrupción, el expresidente no citó las denuncias que pesan en su contra y volvió a dejar en abierta la chance de su candidatura para las elecciones presidenciales previstas para 2018.

  • Leon Brazil