Temer tiene que salir "ya" y Brasil debe celebrar elecciones — Lula

Michel Temer fue acusado por la Fiscalía de Brasil de tentativa de obstrucción a la justicia, en un nuevo golpe para el mandatario conservador que ayer trataba de impedir una desbandada de aliados para permanecer en el cargo. El número de participantes podrá servir de termómetro del descontento.

En el expediente, el fiscal general de Brasil acusó al Presidente de corrupción, obstrucción de la justicia y de actuar junto con el senador suspendido Aecio Neves para interrumpir el avance de la investigación de la operación "Lava Jato".

Brasil vivió ayer otra jornada plena de sorpresas por las relaciones inconfesables entre empresarios y políticos y la financiación de la política: si la delación de 77 ejecutivos de Odebrecht era una muestra de corrupción explícita.

Este hace notar que la persona que efectuó la grabación, Joesley Batista, directivo de la empresa empacadora de carne JBS, está siendo investigado y quiso "aprovechar" la situación.

América Latina y el Caribe se recuperan de una recesión a escala regional, pero las perspectivas son más débiles que las proyectadas hace unos meses, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que consideró poco posible un contagio de la crisis brasileña.

El mismo viernes, el Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil publicó unas grabaciones en las que Temer presuntamente ordena a Batista mantener los pagos a Cunha y su entorno después de que este entrara en prisión para garantizar su "silencio" sobre los casos de corrupción que afectan al nuevo Gobierno.

El jefe de Estado, de 76 años, rechazó tajantemente esas acusaciones, así como los llamados a que presente su renuncia.

El director de JBS, Ricardo Saud, afirmó en su declaración que Temer pidió y recibió 15 millones de reales (unos 4,6 millones de euros) para las elecciones de 2014, los cuales se iban a distribuir entre sus aliados, pero se guardó uno para él mismo en vez de usarlo en la campaña.

El viernes, se sumó el ex presidente del Supremo Tribunal Federal, Joaquim Barbosa.

En un editorial colgado en su portal web, el rotativo recuerda que "apoyó desde el primer momento el proyecto reformista" de Temer, quien llegó al poder hace un año tras la destitución de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff.

A pesar de las contundentes acusaciones, el actual presidente declaró: "No renunciaré". Si deseara no lo que es mejor para sí mismo, sino para el país, será la decisión que acabará tomando Michel Temer. "Y es lo que los ciudadanos de bien esperan de él".

Y el expresidente del STF Joaquim Barbosa llamó a los brasileños a "movilizarse, ir a las calles y reivindicar con fuerza: la renuncia inmediata de Michel Temer".

Un eventual impeachment solo prosperará si la coalición que apoya a Temer, o al menos una parte de ella, le da la espalda.

"Por eso la primera cuestión es saber si los partidos que forman la base del gobierno dejarán el gobierno", dijo a la AFP Thomaz Pereira, profesor de derecho constitucional en la Fundación Getulio Vargas en Rio.

  • Leon Brazil