Carlos Alberto Montaner: "Trump busca privar de recursos al aparato militar cubano"

El júbilo fue total en Versailles, el típico restaurante cubano que es un punto de encuentro para los miles de anticastristas que residen en Estados Unidos.

Durante su discurso en Miami, Trump explicó que restringirá los viajes de estadounidenses a Cuba y limitará cualquier intercambio comercial de estos o empresas de su país con firmas bajo la administración de las fuerzas armadas.

El nuevo enfoque de Trump busca un cumplimiento más estricto de una vieja prohibición sobre los estadounidenses que viajan a Cuba como turistas, y también prevenir que se usen dólares para financiar al gobierno.

En un nuevo intento por desmontar el legado de su antecesor (ya lo hizo con el Obamacare y el Acuerdo de París, entre otros asuntos), el mandatario dijo que "cambiará significativamente la política estadounidense hacia Cuba".

Trump, además, pone condiciones para avanzar en la relación: que Cuba convoque elecciones supervisadas internacionalmente, que libere a los presos políticos y legalice los partidos.

No eliminará tampoco los vuelos comerciales directos de Estados Unidos, pero su política más restrictiva parece desalentar los nuevos nexos económicos. Las remesas desde Estados Unidos seguirán fluyendo.

En el apartado de los derechos humanos, el Gobierno de Cuba rechaza la "manipulación con fines políticos" y el "doble rasero" en el tratamiento de ese tema y asegura que el pueblo del país caribeño "disfruta de derechos y libertades fundamentales", y exhibe "logros de los que se siente "orgulloso", que son una "quimera" para muchos países del mundo, incluidos los Estados Unidos".

Con este discurso, agregó "Juventud Rebelde", "Trump echa por tierra la pretensión de Obama de socavar el sistema político, social y económico en la isla de manera más sigilosa". "No van tan lejos como la verdadera línea dura, pero sí lo suficiente para hacer daño".

El embargo aún está vigente y no sufrirá cambios por las políticas de Trump. Segundo, que tanto en fondo como en forma supone un severo retroceso en la distensión de conflictos internacionales que el anterior mandatario demócrata avanzó en el último tramo de su gobierno y, en particular, de un lamentable relanzamiento de las fracturas heredadas de la guerra fría, las cuales hoy en día han perdido toda justificación.

El poeta de origen cubano Armando Valladares, quien estuvo prisionero por 22 años por el gobierno del entonces presidente Fidel Castro, dijo que le hubiera gustado ver más cambios en la política de acercamiento que fue impulsada por Obama.

Modesto Castaner, un excombatiente de la Bahía de Cochinos presente en el teatro, dijo que estaba satisfecho de ver que "Trump está cumpliendo su promesa". Rubio, uno de los senadores más destacados y poderosos, está en la Comisión de Inteligencia que investiga la presunta interferencia rusa en las elecciones y si existen lazos con la campaña de Trump.

Por su parte, la Agencia Cubana de Noticias (ACN) señaló que Trump dio "un paso atrás" en las relaciones con Cuba, al asumir una actitud "unilateral" e "injerencista".

El año pasado visitaron Cuba casi 285.000 estadounidenses, cifra que ya se había igualado entre enero y mayo de este año.

  • Leon Brazil