Copa Confederaciones: el abreboca del Mundial

El organismo rector anunció que implementará una supervisión más estricta para evitar incidentes ofensivos en el torneo que comienza mañana sábado, y quiere que los árbitros detengan los partidos si los fanáticos insisten en corear una palabra popularizada por los mexicanos en el futbol latinoamericano.

Según la secretaria general de la FIFA, "los fanáticos tienen que entender que ponen en riesgo el partido al negarse a respetar las reglas del juego limpio".

La selección nacional de México se estará midiendo con Portugal, Nueva Zelanda y Rusia, en el Grupo A. El Grupo B tendrá a Alemania, Chile, Australia y Camerún.

Por estas expresiones, la Femexfut está en riesgo de recibir un veto al estadio en un partido oficial de la selección nacional.

"En la medida en que podamos competir en los torneos internacionales, de igual a igual, con otras selecciones el fútbol mexicano va a poder crecer", ha declarado Osorio de manera constante ante el reto que supone la Confederaciones en donde México está obligado a mostrar sus argumentos futbolísticos.

"No vemos ningún gran problema aquí", dijo el también encargado del comité organizador del Mundial.

El presidente ruso, Vladímir Putin, y el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, dieron hoy la bienvenida a los aficionados de todo el mundo minutos antes del inicio del partido inaugural de la X Copa Confederaciones.

"Evidentemente, queremos hacerlo mejor de lo que lo ha hecho la selección en estos últimos años", admitió ayer el seleccionador ruso Stanislav Cherchesov, que se marcó como objetivo mínimo "pasar la fase de grupos".

Como equipo anfitrión de la justa mundialista, el cuadro europeo no toma parte de la eliminatoria, por lo que solo disputa partidos amistosos, algo que siempre afectará en el tema de la competencia y lo que esto representa.

Cristiano ha sido el centro de atención en la Copa Confederaciones, y no necesariamente por su extraordinaria temporada con Real Madrid.

La competición arranca el sábado con el duelo entre la anfitriona Rusia y Nueva Zelanda en el nuevo estadio de San Petersburgo, una de las principales obras para el Mundial del próximo año en el país.

  • Ricardo Clara