Detuvieron al asesor de Temer filmado con una valija llena de dinero

El máximo tribunal electoral de Brasil comenzó a escuchar argumentaciones el martes sobre si el presidente Michel Temer debería ser retirado del puesto por acusaciones de financiamiento ilegal de campaña en los comicios presidenciales de 2014.

El Congreso de Brasil no tiene un candidato favorito para sustituir al conservador Temer en caso de que salga del cargo, según una encuesta divulgada ayer: 61% de los legisladores no citó espontáneamente un candidato y 15% rechazó hablar sobre esa hipótesis, según la firma Datafolha.

Una sentencia condenatoria del tribunal electoral anularía la victoria de la fórmula Rousseff-Temer e implicaría la destitución del mandatario, aunque este tendría derecho a numerosas apelaciones y seguiría en el poder hasta tanto no haya un dictamen definitivo, que pudiera llegar después de varios meses.

Temer rompió con el gobierno de Rousseff el año pasado y respaldó con su partido el juicio político que destituyó a la mandataria.

Los abogados de la acusación indicaron que en el proceso electoral de 2014, que tuvo como fórmula ganadora a la ex presidente y al actual mandatario, hubo "un innegable abuso de poder económico y político".

Entre los "falsos testimonios", citó los dados por exdirectivos del grupo Odebrecht, implicado en el escándalo de Petrobras, según los cuales esa empresa donó a la campaña de Rousseff y Temer al menos 150 millones de reales (unos 45 millones de dólares), de los cuales un tercio fueron acordados como sobornos y no se declararon. "Segundo, porque conociéndolo, me parece difícil que haga eso", dijo Temer en una entrevista con el semanario IstoÉ.

"No sería la primera vez que esta Corte lo decidiría", expresó el abogado de Temer Gustavo Guedes, que añadió que la Constitución prevé individualizar la condena.

Actualmente Temer es investigado por la posible realización de delitos como corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, luego de que el empresario Batista entregara audios en la cual se debatían pagos hacia algunos de sus cercanos.

US$ 156.000 que corresponderían a sobornos que pagaba el grupo JBS al entorno de Temer, según ha confesado el propio Batista en un acuerdo de cooperación judicial.

Sin embargo, el proceso podría ser suspendido nuevamente si uno de los magistrados considera que necesita estudiar mejor el caso, lo cual es la gran apuesta del Gobierno para ganar tiempo e intentar recomponer su base política, al tiempo que Temer se defiende en el Supremo de las sospechas de corrupción que pesan en su contra.

  • Leon Brazil


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