Donald Trump se comunicó con PPK para hablar sobre Cuba y Venezuela

Otra opinión sobre la nueva política propuesta por el magnate neoyorquino Donald Trump hacia la isla tiene el disidente Manuel Cuesta Morúa, de la organización Arco Progresista.

"Trump, tu retroceso con Cuba, solamente dañará a Estados Unidos y los estadounidenses", señaló el congresista Jim McGover.

El 20 de marzo de 2016, el presidente de los Estados Unidos para entonces, Barack Obama, visitó la Isla de Cuba, lo que marcó un hito histórico, que le daba fin a un conflicto que llevaba estancado más de 50 años y que permitiría relaciones bilaterales en diversas áreas, entre los dos Gobiernos enfrentados desde la crisis de los misiles de los años 60, que colocó al mundo al borde de un conflicto nuclear.

- Los ciudadanos estadunidenses que deseen viajar a Cuba bajo una de las 12 categorías autorizadas por ley, la de actividades educativas, tendrán que hacerlo acompañados en todo momento por un representante de una empresa patrocinadora de Estados Unidos.

- Trump anula la directiva emitida por Obama en octubre de 2016, en la que formalizaba sus cambios de política hacia Cuba y establecía la responsabilidad de cada agencia gubernamental en la nueva era de la relación bilateral. "Una Cuba libre es lo que vamos a conseguir pronto", ha asegurado el mandatario.

El mandatario habló en Miami, hasta donde llegó este viernes para anunciar su nueva política hacia Cuba.

A pesar de los anuncios, el presidente republicano mantuvo algunas de las medidas impulsadas en el llamado "deshielo" cubano: se mantendrá abierta la embajada estadounidense en La Habana.

Responsabiliza al gobierno cubano de la opresión y abusos de derechos humanos "ignorados por la política de Obama".

Los cambios no entrarán en vigor hasta que los Departamentos del Tesoro y Comercio ajusten sus regulaciones sobre la materia, un proceso que deben iniciar en menos de 30 días, pero que podría durar "varios meses", según la Casa Blanca.

No hubo alivio. La administración de Trump sostiene que la política de apertura de Obama no logró un alivio a "la represión en la isla".

Así, entre lo dictado se establece que queda prohibido los viajes de turismo de los estadounidenses hacia Cuba, también se plantean restricciones para las operaciones comerciales a empresas cubanas ligadas a las Fuerzas Armadas. Se busca de esta manera reducir considerablemente el ingreso de dinero a las arcas del régimen cubano.

Otros medios de prensa señalan que Trump ignora las encuestas que indican que un 75 % de los estadounidenses apoyan el acercamiento entre La Habana y Washington. Según las autoridades de la isla, en el 2016 la cifra de visitantes estadounidenses aumentó el 74 por ciento con respecto al 2015.

  • Leon Brazil