En medio del escándalo, Yanina Latorre recibió flores de un admirador anónimo

Sobre la tercera persona del escándalo, Yanina, Natacha definió: "Es mi amiga en Twitter".

El escándalo golpeó a la puerta de la familia Latorre. Eso está abierto. Lo que no sabía es que quedan filmaciones grabadas de todos los días. "Todo lo que dicen de mí es mentira, mantuvimos la cabeza fría", expresó la rubia en un mensaje que leyó Rodrigo Lussich en su programa de Canal 9.

Pero aunque Yanina esté tomándose la noticia con calma, reveló que le picó el bichito de la duda.

La panelista implicada comentó que todavía no sabe qué hará en su futuro: "Yo tengo que pensar ahora qué voy a hacer con mi vida. Tengo que postergarlo por los chicos". Y para colmo, ya "aparecieron los carroñeros", como definió Angel De Brito: a su camarín le llegó un gran ramo de rosas con una tarjeta donde se leía "quiero verte sonreír". ¿Firmado? "Me quiero interiorizar porque me desayuné con esto hoy y un poco me transformó la vida pero estoy con toda la tranquilidad", destacó Latorre.

Al ser consultado sobre su relación con Yanina, es elocuente el silencio de Diego y el tiempo que se toma para finalmente contestar: "Bien, ella es parte del juego, no tengo mucho que agregar".

Yanina Latorre explotó en Twitter y le contestó a José María Listorti. Por supuesto” y destacó que "con Yanina está todo normal, no pasa nada".

Luego de cruzarse telefónicamente en El Diario de Mariana, Mauricio D'Alessandro, abogado de Diego Latorre, y Ulises, hermano de Natacha Jaitt, se dijeron de todo en Polémica en el Bar.

A su vez, el abogado aseguró que tanto los chats como los videos que se difundieron son falsos, y explicó que "en defensa de los hijos" de los protagonistas van a pedir que no se sigan difundiendo las conversaciones y las imágenes en los medios de comunicación.

Gallego contó en Teleshow que iniciaron una medida cautelar "para el cese de la difusión de un material que solo persigue mortificar y genera daño", en él marco del artículo 1770 del Código Civil. Y dicen que hay más.

  • Gilberto Valderrama