Gobierno mexicano usó software israelí para espiar periodistas: NYT

Citizen Lab y las organizaciones Artículo 19 en su representación en México y Centroamérica, R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales y SocialTIC, colaboraron en una investigación que fue publicada este lunes por el diario The New York Times, y en donde se señala que el Gobierno de la República que encabeza Enrique Peña Nieto, ha utilizado software que se usa generalmente para seguirle los pasos a posibles criminales.

Por ejemplo, personal del Centro Prodh recibió intentos de infección durante coyunturas como el décimo aniversarios de la represión en Atenco, la discusión de la Ley General contra la Tortura o la presentación del informe final del caso Ayotzinapa por parte del GIEI.

En su espacio informativo que transmite por Internet, la periodista Carmen Aristegui criticó las prácticas de espionaje en contra de su hijo y de los periodistas, realizadas por el gobierno de Peña Nieto y con cargo al erario: "Que llegue al caso de atacar con estos sistemas de espionaje a un estudiante y menor de edad en esos momentos me parece indignante y gravísimo en todas sus connotaciones".

De acuerdo con el informe "Gobierno Espía: Vigilancia sistemática a periodistas y defensores de derechos humanos", entre enero de 2015 y julio de 2016 se registró una serie de ataques contra periodistas y activistas mexicanos través del malware "Pegasus". Su iPhone, junto con su esposa, fue blanco del software, según un análisis independiente.

Al ver la negativa de Aristegui para dar clic a esos enlaces, en marzo, los mensajes de texto le llegaron a Emilio, su hijo de 16 años.

Aunque NSO Group no reconoce el abuso de su software, Citizen Lab confirmó que los teléfonos de activistas y periodistas tenían rastros de 'hackeo'.

El doctor Simón Barquera, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP); Alejandro Calvillo, director de la organización El Poder del Consumidor; y Luis Encarnación, coordinador de la coalición ContraPESO, recibieron mensajes de texto SMS en su celular con enlaces aparentemente inofensivos que contenían enlaces infecciosos.

De Televisa, Carlos Loret de Mola.

A este software se le conoce como Pegasus; se infiltra en los teléfonos inteligentes y otros aparatos para monitorear llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos y calendarios; incluso se puede operar el móvil a distancia para activar el micrófono y la cámara. Es muy poco probable que el gobierno haya recibido esa aprobación judicial para hackear los teléfonos de los activistas y periodistas, comentaron varios exfuncionarios de los servicios mexicanos de inteligencia.

Pero este no es el único caso de espionaje por parte del gobierno mexicano.

Según un reciente informe de Artículo 19, al menos el 53% de los 426 actos de violencia e intimidación contra periodistas en 2016 estaban vinculados a funcionarios.

En el caso de Juan Pardiñas, impulsor de la ley 3de3, en sus vacaciones navideñas, recibió el mensaje: "En la madrugada falleció mi padre, estamos devastados, te envío los datos del velatorio, espero puedas venir". -Quiero decir, ¿cómo podría un juez autorizar la vigilancia de alguien dedicado a la protección de los derechos humanos?

A pesar de que el software solo es vendido a gobiernos por la empresa NSO Group, "no hay pruebas definitivas de que el gobierno sea responsable".

"Las agencias mexicanas de seguridad no le pedirían una orden a la corte porque saben que no la obtendrían", dijo Eduardo Guerrero, un ex miembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional de México, una de las agencias gubernamentales que utilizan el programa espía Pegasus. "Incluso el fabricante, NSO Group, señala que no se puede determinar exactamente quién está detrás de los intentos específicos de hackeo", agregó el diario.

  • Monte Muniz