"No queremos que dólares de EEUU apuntalen al régimen castrista" — Trump

Calificando de "brutal" al régimen de Raúl Castro y en presencia de connotados anticastristas, Trump dio a conocer el viernes en Miami su nueva política hacia la isla, que endurece el embargo vigente desde 1962, limita los viajes de estadounidenses y prohíbe negocios con empresas administradas por militares cubanos.

"El Gobierno de Estados Unidos recurre de nuevo a métodos coercitivos del pasado al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo", indicaron en un comunicado las autoridades cubanas, si bien señalaron que Cuba reitera su voluntad de continuar con el diálogo.

A la par refutó que las medidas dispuestas por Trump sirvan para impulsar una mejora en las libertades civiles en la isla.

"Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso", afirmó el Gobierno de la isla en su primera reacción al nuevo posicionamiento de Washington.

Trump anunció las nueva medidas en el Teatro Manuel Artime, un lugar que recibe su nombre del líder de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos de 1961 con la que exiliados cubanos intentaron derrocar el gobierno revolucionario de Fidel Castro con el apoyo de Estados Unidos.

Tras apuntar que el presidente le está "pasando por encima" al parecer de la mayoría de los ciudadanos de su país, que según encuestas apoyan el acercamiento con la ínsula, el periódico de la juventud cubana sostiene que "alguien puede preguntarse: y Trump, ¿para quién gobierna?".

La cancillería rusa criticó el cambio hacia Cuba anunciado por el mandatario estadunidense y denunció la política de intromisión permanente de Washington en los asuntos de otras naciones.

Uno de los mayores legados políticos del anterior presidente, Barack Obama, fue la apertura de las relaciones diplomáticas con La Habana en 2015, tras medio siglo de ruptura y desconfianza. Tampoco se cortará el envío de remesas a Cuba.

Fortalece las restricciones de viaje por turismo, de manera que los estadounidenses no podrán hacer viajes individuales, y los viajes que no tengan fines académicos estarán limitados a grupos. Además, asignarán al gobierno federal la complicada labor de regular el viaje de estadounidenses a Cuba para asegurarse de que no se realicen transacciones con el conglomerado vinculado al ejército que dirige gran parte de la economía cubana. "Cuba no está sola, aquí estamos hermanos Seguiremos nuestro recorrer, nuestro transitar juntos y unidos, tenemos que estar más unidos que nunca, compañeros", expresó.

El embargo aún está vigente y no sufrirá cambios por las políticas de Trump.

  • Montenegro Chinchilla