Raúl Castro respondió a los anuncios realizados por Donald Trump

UU. hacia la isla ¿Qué cambia con la nueva política entre EE.

El nuevo enfoque de Trump, que será consagrado en una nueva directiva presidencial, busca un cumplimiento más estricto de una vieja prohibición sobre los estadounidenses que viajan a Cuba como turistas, y prevenir que se usen dólares para financiar al gobierno.

El pasado mes de octubre Trump les dijo a estos hombres que hoy ya son ancianos que revertiría la política de Obama hacia Cuba, calificándola de un "muy mal negocio". Y también le dará al régimen cubano una excusa para posponer las más mínimas reformas democráticas más allá del anunciado retiro del presidente Raúl Castro, de 86 años, en febrero de 2018.

El grupo de Ferrer apoyó la apertura de Obama en diciembre de 2014, creyendo que el reconocimiento de Estados Unidos privaría al dictador Raúl Castro de su antigua excusa de la hostilidad yanqui por la represión política.

Varias agencias de seguridad cubanas y altos oficiales han reiterado en los últimos días que continúan con la disposición de cooperar con autoridades estadounidenses en la materia, pero el intercambio ha disminuido sustancialmente desde que asumió el gobierno de Trump en enero pasado.

La disputa ha durado medio siglo, y llevó al mundo al borde de la guerra nuclear, cambió la cultura y la política del tercer estado más grande de Estados Unidos y sobrevivió a la Guerra Fría que provocó la disputa en primer lugar. "Se regresa al esquema de los grupos autorizados cuando Obama una de las cosas que eliminó fue precisamente eso permitiendo a los ciudadanos venir individualmente dentro de esas categorías", afirmó el experto cubano.

En relación a los derechos humanos, utilizados por EE.UU. como argumento para atacar a Cuba, el gobierno de la isla rechazó la "manipulación con fines políticos" y el "doble rasero" en el tratamiento de ese tema y asegura que el pueblo del país caribeño "disfruta de derechos y libertades fundamentales", y exhibe "logros de los que se siente "orgulloso", que son una "quimera" para muchos países del mundo, incluidos los Estados Unidos".

Trump ha visitado Miami, la capital de la diáspora cubana, para reiterarle a un sector del exilio que cumple con una promesa de campaña que hizo en esta misma ciudad ante la Brigada 2506, compuesta por veteranos de guerra de Bahía de Cochinos que en 1961 arriesgaron sus vidas en una incursión a la isla, alentada y financiada por el gobierno de John F. Kennedy antes de que éste los abandonara a su suerte y perdieran toda esperanza de liberar a su país de un sistema comunista que ha sobrevivido a muchos de ellos. "El esfuerzo por normalizar las relaciones Estados Unidos-Cuba ha beneficiado a nuestras dos naciones, y su retroceso llevará ese relacionamiento unos 50 años atrás y le costará a Estados Unidos en los negocios, el comercio y los empleos", dijo el Demócrata de Menphis.

En un discurso ante el exilio cubano de Miami, en el sector conocido como La Pequeña Habana, el mandatario prohibió los viajes a Cuba y hacer negocios en la isla.

"La administración Obama partía del concepto de considerar al gobierno cubano como un legítimo negociador, esta administración de cierta forma está cuestionando la legitimidad del gobierno en sí", explicó el académico cubano. Las embajadas seguirán abiertas, los vuelos comerciales directos y los cruceros continuarán y las remesas seguirán fluyendo.

Opinó que la democratización de Cuba es asunto de los cubanos con ayuda internacional, pero sin "la impronta protagónica de naciones extranjeras, en este caso de Estados Unidos" ni "esquemas de presión, de sanciones y de falta de realismo político". Desde entonces, los dos países han tenido diferencias.

  • Montenegro Chinchilla