Roland Garros: Schwartzman cayó en cinco sets ante Djokovic

El belga David Goffin, décimo preclasificado, también se dio de baja por una lesión de tobillo ante el argentino Horacio Zeballos, quien se metió por primera vez en los octavos de final de un torneo de Grand Slam. Ante Nikoloz Basilashvili de Georgia fue demoledor, consiguiendo el triunfo en tres sets consecutivos por parciales de 6-0, 6-1 y 6-0, sin tanto que hablar debido a la calma que demuestra en su juego.

Pero Schwartzman no logró sostener su nivel en el segundo parcial, mientras Djokovic se asentaba cada vez más, especialmente a partir del servicio (perdió apenas cuatro puntos con el saque en el segundo parcial).

"No he jugado muchos partidos a cinco sets en los últimos dos años". El serbio lo elogió tras el partido: "Lo felicito por esta gran batalla", contó. Su próximo rival será Joao Sousa, que ganó a Janko Tipsarevic por 4-6, 7-6 (3), 6-2 y 6-2.

Con 2-1 en contra en sets, Djokovic ya no se podía permitir ni un solo error más.

"Es un cuarto de final de Grand Slam y no hay partido fácil".

Cebolla jugará en octavos con el austríaco Dominic Thiem (6º), quien le ganó a Steve Johnson (25º) por 6/1, 7/6 (4) y 6/3.

"Espero que haya visto el segundo y tercer set, no el primero", bromeó Djokovic, quien señaló que "es un placer tenerle como entrenador".

"Me pone dentro del torneo psicológicamente y, físicamente, no creo que me afecte para nada", dijo Djokovic, quien se medirá en octavos al español Albert Ramos, número 20 del mundo.

"Quería tenerlo muy cerca en el cuarto set, por eso me enojé mucho conmigo mismo". En Eurosport.es no te perderás nada de Roland Garros.

Se trata del cruce entre el tandilense Juan Martín Del Potro y el número uno del mundo, Andy Murray, quien de esta manera reeditarán los duelos del año pasado en los Juegos Olímpicos y en la semifinal de la Copa Davis. Si bien el belga tenía una pequeña luz de ventaja desde el quinto game, cuando un drive cruzado de Zeballos decretó el primer y único quiebre del partido, el argentino siguió muy prendido.

  • Ricardo Clara