Rusia criticó el cambio de rumbo que adoptó Trump con Cuba

El gobierno de Cuba rechaza categóricamente las nuevas medidas contra la nación caribeña por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pues endurecen el bloqueo impuesto contra la isla hace más de 50 años, destacó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Asimismo, subrayó, "restringirán las libertades de los ciudadanos estadounidenses" y reducirán las oportunidades de participación de sus empresas en la economía de la isla.

Analistas consultados por El Espectador explican que no se trata de la reversión del histórico acercamiento promovido por Obama sino de una revisión y el endurecimiento de algunas políticas que se comenzaron a implementar en La Habana.

El canciller aseveró que 'tendremos la paciencia, la resistencia, y la decisión de esperar a que ese momento llegue, así como de trabajar activamente para que eso ocurra, con la compañía de la amplia mayoría del pueblo estadounidense, de la emigración cubana y de la comunidad internacional'.

"No creo que (los cambios) sean solamente para poner presión (sobre el Gobierno cubano); creo que son para empoderar a los individuos", dijo el senador.

La nueva política del presidente Donald Trump hacia Cuba es sólo un "retoque que sacrifica "la esperanza revivida por la administración de Barack Obama al pueblo de Cuba, por la ideología de línea dura anticastrista", sostuvo en un editorial institucional The Washington Post".

"Ha nacido una nueva política. Doy por cancelado el acuerdo de Obama", gritó Trump entre aplausos enardecidos del anticastrismo de Miami.

La Habana ha sido clara: no hará concesiones con EE.UU. que comprometan su soberanía e independencia.

Atendiendo una promesa de campaña, Trump complació al exilio cubano al urgir a La Habana a respetar los derechos humanos, pero en la práctica los cambios anunciados fueron moderados. Dos de las voces más radicales sobre Cuba.

"El gobierno de los Estados Unidos anunció cambios que dañarán a los cubanos comunes, dañarán la imagen de EE. UU. y harán que sea más difícil para los estadounidenses hacer negocios y viajar a algún lugar que quieran ir", analizó The Atlantic.

Desafortunadamente, ni la apertura de Obama a Cuba en 2014 ni la revocación parcial de esa política por Trump en 2017 han estado motivadas por el deseo de democratizar a Cuba. "Lo que hizo Obama fue prácticamente todo en beneficio de los Castro, ¿pero a cambio de qué?", dijo el veterano de 75 años. Su acción hacia Cuba es una medida dirigida en lo fundamental a satisfacer, por un lado, su precario mercado electoral; hay que recordar que el presidente Trump, aunque ganó las elecciones, su principal contendor, la ex candidata del Partido Demócrata, Hilary Clinton, obtuvo más de tres millones de votos que Trump, quien se impuso por el sistema electoral que rige en esa sociedad. Pero pocos coinciden con él y dicen que el regreso a una política fallida sólo afecta al pueblo cubano y responde a una dinámica netamente electoral.

  • Leon Brazil