Rusia critica a EE.UU. por nueva política sobre Cuba

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso el viernes limitaciones más duras para los estadunidenses que viajan a Cuba y restricciones para las empresas que hacen negocios con las fuerzas armadas en la isla, asegurando que "con la ayuda de Dios lograremos una Cuba libre pronto".

Estados Unidos rompió relaciones con Cuba en 1961, poco después de que Fidel Castro encabezara una revolución que derrocó al gobierno cubano simpatizante con Estados Unidos.

Trump anunció la "cancelación" de la política de Barack Obama hacia Cuba y se mostró dispuesto a negociar "un acuerdo mejor" con la isla, pero sólo si hay avances "concretos" hacia la celebración de "elecciones libres" y la liberación de "prisioneros políticos" en la isla.

Tras anunciar la reversión de la apertura diplomática durante un discurso en Miami, el mandatario norteamericano dijo que Cuba había obtenido demasiadas concesiones de Estados Unidos por un acuerdo "equivocado", pero que "ahora esos días han terminado".

"Nuevamente el Gobierno de los Estados Unidos recurre a métodos coercitivos del pasado, al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo, en vigor desde febrero de 1962, que no solo provoca daños y privaciones al pueblo cubano y constituye un innegable obstáculo al desarrollo de nuestra economía, sino que afecta también la soberanía y los intereses de otros países, concitando el rechazo internacional", añadieron.

Sostuvo que los cambios que sean necesarios en Cuba, como los que se están realizando ahora como parte del proceso de actualización del modelo económico y socialista de la isla, los "seguirá decidiendo soberanamente" el pueblo cubano.

La decisión del presidente, anunciada este viernes, ha puesto en jaque las oportunidades en inversión, comercio y turismo abiertas para las firmas estadounidenses en Cuba, que van desde telecomunicaciones hasta aerolíneas.

Cincuenta años llevó la concreción del deshielo en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba.

Con sus nuevas medidas, Trump busca frenar el flujo de dinero estadounidense al ejército y los servicios de seguridad de la isla, pero manteniendo las relaciones diplomáticas y permitiendo que las aerolíneas y cruceros estadounidenses sigan dando servicio a la isla. "Tenemos serias preocupaciones por el respeto y las garantías de los derechos humanos en ese país", reza el texto al apuntar a violencia, asesinatos, abusos policiales, en particular contra la población afroamericana, entre otros casos.

Sin embargo, reiteró su " voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo".

  • Leon Brazil