Marcha Verde se moviliza hoy en Punta Catalina; exigen salida de Odebrecht

Efectivos de la Policía Nacional y militares impidieron este domingo la entrada de la caravana de la Marcha Verde al proyecto donde se construye la planta termoeléctrica Punta Catalina, en Baní, provincia Peravia.

La planta a carbón es construida en Punta Catalina, en el municipio de Baní, por un consorcio encabezado por Odebrecht y cuya licitación estuvo bajo investigación.

"Punta Catalina es el cuerpo del delito".

En su manifiesto, leído al término de una concentración en los alrededores de la planta, el grupo aseguró que la termoeléctrica "puede ser terminada por una empresa que no sea delincuente como Odebrecht". "Es el fango más grande del lodazal de la corrupción e impunidad, que embarran, degradan la convivencia en nuestra sociedad y oprimen las ansias de bienestar de nuestra población", señaló en un manifiesto el colectivo Marcha Verde, que surgió después de que Odebrecht admitiera haber pagado 92 millones de dólares en sobornos en el país.

Demandó, asimismo, la suspensión del contrato otorgado a la empresa de capital brasileño ODEBRECHT.

"Objetamos la corrupción y la contaminación, no las plantas".

También, que el gobierno cumpla con los reclamos nacionales de la Marcha Verde, referidos a la cancelación de los contrataros dolosos, la recuperación del dinero robado de las sobrevaluaciones, sobornos y financiación política ilegal, así como la realización de auditorías e investigaciones independientes.

El movimiento reclamó que Rubén Bichara y Danilo Medina expliquen al país por qué afirman que las plantas deben entrar en funcionamiento en diciembre del 2018, cuando el contrato (EPC) dice que debieron entrar entre agosto y octubre de este año, muy a pesar de que de manera ilegal se han utilizado más de 1,200 millones de dólares de los ahorros por la rebaja de los precios del petróleo.

  • Leon Brazil