El papa Francisco agradeció cariño de Colombia y bríos por paz

El Papa Francisco se dirigió a los periodistas durante su viaje de retorno al Vaticano, luego de su visita oficial en Colombia, y entre otros temas se pronunció con respecto al proceso de negociación de paz en el Eln, en Quito, Ecuador.

El pontífice llegó el miércoles a Colombia para una visita cuyo lema fue "Demos el primer paso" y no se cansó de exhortar a este país de 48 millones de habitantes a que busque la reconciliación porque solo así se puede alcanzar la verdadera paz, un mensaje que parece haber calado a juzgar por las reacciones de la gente.

También puntualizó que además del diálogo "las hondas heridas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia, se dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes".

"Se nos exige generar desde abajo un cambio cultural: a la cultura de la muerte, de la violencia, respondemos con la cultura de la vida, del encuentro", exhortó.

"Este mal alienta directamente contra la dignidad de la persona va rompiendo progresivamente la imagen que el Creador ha plasmado en nosotros", dijo en su homilía.

Francisco condenó con firmeza el narcotráfico, "esta lacra que ha puesto fin a tantas vidas y que es mantenida y sostenida por hombres sin escrúpulos", y otros dramas como la devastación de los recursos naturales y la contaminación, la tragedia de la explotación laboral, el blanqueo ilícito del dinero, así como la especulación financiera, la prostitución, la trata de seres humanos, entre otros. "Dígnate colmar de tus bendiciones a estos servidores tuyos que quieren dedicarse generosamente a la ayuda de los hermanos; haz que, en las necesidades urgentes, te sirvan fielmente con una entrega total en la persona del prójimo", agregó.

"Todavía hoy, en Colombia y en el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos, o bien mendigan un poco de humanidad", señaló el papa en su Ángelus, rezo para homenajear a un santo español que luchó y defendió a los esclavos africanos, San Pedro Claver.

"Fue solo un momento, fui allí para saludar a los niños, no vi el cristal y boom", dijo Jorge Bergoglio y le restó importancia al accidente. Y clamó con la parábola de la barca, deben "juntarse todos en la barca", llamando a nuestra reconciliación como sociedad, lo que por supuesto no significa desconocer las diferencias que son inherentes a las sociedades humanas.

Una gota de sangre le manchó la sotana blanca del representante de la iglesia católica, quien lucía un rostro inflamado.

Luego del incidente, en el que el Papa se golpeó contra el papamóvil cuando iba a saludar a un pequeño en el recorrido en Cartagena, saliendo de la casa de Lorenza dijo que se había "dado una piñada (golpe)" pero que estaba bien.

  • Monte Muniz