Enfermedades mentales, osteomusculares y respiratorias lideran licencias médicas

La directora nacional del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), Jeanette Vega, junto al superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic, y al superintendente de Seguridad Social, Claudio Reyes, dieron a conocer el análisis de las Licencias Médicas Curativas y Subsidios por Incapacidad Laboral correspondiente al año 2016.

Los principales diagnósticos corresponden a las enfermedades mentales, osteomusculares y respiratorias (59%).

De ese total, un 71% corresponde a cotizantes de Fonasa y 29% de Isapres, creciendo 6,6% y 4,3% respecto del año anterior, respectivamente.

Cabe destacar que un 36% del total de cotizantes en el país hizo uso de licencias médicas, equivalente a 2.140.856 de trabajadores y trabajadoras (73% en Fonasa y 27% en isapres), los cuales presentaron un promedio de 2,3 licencias, valor que es levemente superior en isapres que en Fonasa (2,5 contra 2,3).

Dentro de las cifras que entregó la autoridad tambien se encuentra un aumento de 1,2 días de la duración de la licencia en cuatro años. Las isapres en promedio pagan 7,1 días de licencias, mientras que Fonasa paga hasta nueve jornadas de descanso laboral por enfermedades.

Por otro lado, al comparar las tasas de uso de licencias médicas por sexo, las mujeres presentan mayores tasas que los hombres (122,7 por ciento v/s 57,2 por ciento), siendo mayor en las mujeres cotizantes de isapres que las de Fonasa (132,6 por ciento v/s 119,6 por ciento).

Desde la Superintendencia de Salud, revelaron que durante el 2016 se rechazó el 10,4% de licencias médicas en la región.

Respecto de las diferencias en el rechazo de licencias, el especialista indica que esto demuestra que se requiere de un cambio de cómo se regula su uso, teniendo solo un organismo independiente para ello.

En Fonasa, por su parte, concentra un 24% en enfermedades mentales, un 23% en osteomusculares y un 13% en enfermedades respiratorias.

En ese sentido, añade que "parece ser que en los tiempos de hoy la insatisfacción laboral tiene un efecto más nocivo en las personas, lo que permitiría explicar fenómenos como la alta rotación laboral y un mayor número de enfermedades de índole psicológico".

  • Montenegro Chinchilla