ONU debería hacerse oír para ayudar con "problema humanitario" — Papa sobre Venezuela

La Santa Sede "siempre habló fuerte y claramente (...) Lo que dice [Nicolás Maduro], que lo explique él".

Sostuvo que, como la mayor parte de los países latinoamericanos, Colombia tiene "fuertísimas raíces cristianas", lo cual hizo aún más agudo el dolor por la tragedia de la guerra pero que, en la actualidad, constituye una garantía de paz, el firme fundamento para su reconstrucción y la "savia de su invencible esperanza".

Tras agradecer la acogida, la alegría y el afecto del pueblo colombiano, el pontífice constató los deseos de paz y de vida de muchos niños y jóvenes, quienes -dijo- "exultan de esperanza".

Interrogado sobre las dificultades que ha tenido el Vaticano para facilitar el diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, el papa respondió con palabras claras. Para Francisco, lo más doloroso en Venezuela "es el problema humanitario", ya que por la crisis que atraviesa el país, muchos no tienen acceso a insumos básicos ni a medicamentos.

Hoy el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, afirmó que pueden haberse cometido "crímenes contra la humanidad" en Venezuela en el marco de las protestas antigubernamentales, y urgió al Consejo de Derechos Humanos a abrir una investigación internacional.

Fue también durante el rezo del Ángelus cuando hizo un llamamiento por Venezuela.

Aunque reconoció que no conocía bien los términos de la ley que pone fin al programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), señaló que "separar a los jóvenes de la familia no es algo que dé un bueno fruto, ni para los jóvenes ni para la familia".

Asimismo criticó que se diga que se pretende invertir en Africa para resolver el problema de la inmigración, cuando en realidad sólo se "explota" el continente negro. "'Me recuerda una frase del Antiguo Testamento, creo que de un salmo: 'el hombre es estúpido, es testarudo y no ve'". "El único animal que tropieza dos veces con la misma piedra", subrayó.

También hubo tiempo para bromear sobre el golpe que sufrió en Cartagena de Indias, en Colombia, por el que tuvo un corte en una ceja y un hematoma en el pómulo cuando dijo: "Tengo el ojo como compota".

"Confesó que una de las cosas más impactantes para él fue ver, en todas las ciudades y entre las multitudes, a los padres y madres que alzaban a sus niños para que el Papa los bendijera y decían: "¡Este es nuestro orgullo!

  • Ricardo Clara