Juicio por genocidio inicia este viernes

"Contra Ríos Montt se debe desarrollar un juicio especial para la aplicación de medidas de seguridad y ese debe ser a puerta cerrada", dijo el abogado de las víctimas Edgar Pérez, quien explicó que eso permitirá que el proceso contra Rodríguez sea abierto y público.

Ríos Montt vuelve a ser juzgado luego que la Corte de Constitucionalidad (CC) dejó sin efecto la condena del 10 de mayo de 2013 por la jueza Iris Yassmin Barrios Aguilar, en la que lo declaró y le impuso 50 años de prisión inconmutable por genocidio y 30 más por crímenes de lesa humanidad.

"Derivado de esta situación es que fuimos convocados para la continuación de debate" para el viernes por parte del Tribunal B de Mayor Riesgo, señaló el jurista del querellante Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (Caldh).

Fuentes del Caldh dijeron que tras la expulsión de los juristas continúa el debate con la lectura y la incorporación de las pruebas en contra del acusado.

El proceso se reanudará el viernes tras ser suspendido en mayo de 2016 para separar la causa de Ríos Montt de la de su jefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez, ambos acusados de la masacre de más de 1,700 indígenas de la etnia Maya Ixil en los años más sangrientos de la guerra civil.

Su hija Zury Ríos Sosa aseguró este jueves en un programa radial que el juicio contra su padre es "una venganza" y que se le están violando sus derechos humanos porque "no cuenta con sus facultades mentales para defenderse".

No obstante, el representante de Caldh, Francisco Soto, sostiene que el proceso es un asunto de "justicia" para los ixiles que fueron asesinatos por los militares. De ser hallado culpable, Ríos Montt no podrá ser condenado a prisión porque ya ha sido declarado con demencia.

Este viernes a puerta cerrada, se reanudó el juicio especial por genocidio contra el exjefe de Estado, Efraín Ríos Montt, quien ha sido declarado con demencia a causa de la edad. Activistas colocaron alrededor del altar las fotografías de algunas de las víctimas. Los querellantes adhesivos esperan afuera de la sala, donde tratan de obtener detalles del desarrollo de la audiencia.

  • Gilberto Valderrama