Rajoy reclamó a Puigdemont que aclare si declaró la independencia — ARGENTINA

El Gobierno español, presidido por Mariano Rajoy, dio ayer cinco días al presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, hasta el lunes, para que confirme si declaró la independencia de esa región española, según fuentes oficiales.

En el caso de que la respuesta sea positiva, da un segundo plazo, hasta el jueves 19, para que rectifique y vuelva a la legalidad, ya que en caso contrario llevará a la práctica el artículo 155 de la Constitución, que otorga al Gobierno español la facultad de asumir directamente funciones desempeñadas por las autoridades autonómicas.

Sobre la sesión del parlamento catalán del martes, en que Puigdemont hizo amago de declarar la independencia y la retiró inmediatamente, para facilitar el diálogo, Rajoy dijo que "no hay nadie aquí que pueda pensar que lo que ayer ocurrió en el parlamento de Cataluña (...) fue algo normal, razonable y propio de un país democrático".

Rajoy reiteró que lo que tuvo lugar el pasado 1 de octubre fue una votación ilegal para "volar la Constitución, la unidad de España y el Estatuto de Cataluña" y que fracasó "rotundamente".

Al parecer, la ambigüedad de la postura de Puigdemont estuvo dirigida a sosegar a los separatistas más fervientes, pero también a generar apoyo -tanto en Cataluña como a nivel internacional- mediante la provocación de otra respuesta severa del gobierno de Rajoy.

El presidente Rajoy dijo que la contestación del presidente de la Generalidad de Cataluña, al ultimátum del gobierno central será crucial para decidir "los acontecimientos de los próximos días".

Les recordó a los diputados que "todos" tienen "la obligación de contribuir a mitigar con serenidad" una situación que los españoles están viviendo con "inquietud y zozobra". Aseguró que se puede dialogar de cuestiones como la calidad de los servicios públicos, de cómo financiarlos y de qué manera mejorar el marco de convivencia entre todos.

Pero advirtió de que "no es posible aceptar bajo la apariencia de un diálogo equívoco la imposición unilateral de puntos de vista que se saben imposibles de aceptar por una de las partes".

"No es posible establecer un diálogo para acordar sobre lo que está expresamente prohibido en el artículo 2 de la Constitución: negociar sobre la titularidad de la soberanía que corresponde al conjunto de los españoles y sobre la indivisibilidad de España".

El líder Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, se comprometió, junto a Rajoy, a impulsar el mecanismo y abordar la reforma de la Constitución.

  • Ricardo Clara