Canciller uruguayo insatisfecho con oferta europea al Mercosur

Los empresarios temen que estas "canastas" de desgravación arancelaria, fijadas en ciertos casos en 10 o 15 años, podrían achicarse para contentar a los europeos, a quienes se les exige, como contraparte, ampliar los stocks para el envío de carnes, bioetanol y frutas.

Mientras la negociación para que el Mercosur y la Unión Europea para firmar un acuerdo de librecomercio antes de fin de año se encuentra en su etapa más delicada, un funcionario cercano a las tratativas aseguró que a la Argentina lo que le interesa son las inversiones que podría traer el convenio, dado que a muchas firmas extranjeras les convendrá radicarse en el país para luego exportar con arancel cero al viejo continente.

"La negociación está bien, es compleja porque es del Mercosur con la UE y nos tenemos que poner de acuerdo los socios".

De allí que los negociadores europeos hablen reiteradamente de "una ventana de oportunidad", ya que no es común en un mundo con crecientes presiones proteccionistas un acuerdo de liberalización comercial y económica tan asimétrico entre una economía desarrollada (la europea) y economías periféricas (las de los países del Mercosur) que ahondaría las ya fuertes desproporciones de los términos de intercambio.

"Este acuerdo lo vemos estratégico no por el comercio sino por la inversión". Comentó en ese sentido, que a Canadá le ofrecieron en su momento 50 mil toneladas de carne y al Mercosur, que es uno de los primeros productores mundiales, le ofrecen 70 mil, por lo que el 'desbalance es notorio' e insatisfactorio para nosotros.

Cozendey reconoció, sin embargo, que aún restan por ser limadas algunas asperezas, y en especial las referidas al acceso de carnes y biocombustibles del Mercosur al mercado europeo. "Es difícil creer que esto pueda evitar un acuerdo", dijo Ligia Dutra, directora de relaciones internacionales del poderoso grupo de presión agrícola brasileño la CNA.

Agregó que la ganancia para Uruguay sería en materia de carne, por lo que ese rubro preocupa particularmente al Gobierno. Estamos con los puntos finales, donde si hay voluntad política podemos llegar.

Faurie explicó que "una vez que pase el verano, Paraguay estará en un proceso eleccionario, lo mismo con Brasil".

  • Monte Muniz