EU y Corea del Sur se muestran abiertos a diálogo con Pyongyang

El presidente de EE UU, Donald Trump, se mostró ayer "dispuesto" a dialogar con Corea del Norte "en el momento apropiado, bajo las circunstancias adecuadas", en una conversación que mantuvo con el presidente surcoreano, Moon Jae-in.

La última cumbre se celebró en 2007 entre Kim Jong-il, padre del actual mandatario norcoreano, y su por entonces colega del Sur, Roh Moo-hyun. Las dos Coreas están técnicamente en guerra.

El presidente surcoreano volvió a defender que la desnuclearización de la península es "el camino hacia la paz" y su "objetivo".

Nuevamente, el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un amenazó a Estados Unidos con su poderío de armas nucleares al manifestarle a Washington que en su escritorio tiene un "botón nuclear" siempre listo para usar ante el menor indicio de agresión.

Los Juegos Olímpicos de Invierno en la ciudad surcoreana de Pyeongchang el próximo mes se vieron eclipsados por las tensiones geopolíticas, con las repetidas pruebas de misiles de Corea del Norte.

La sugerencia de Pyongyang llega un día después de que Seúl le propusiera volver a mantener un encuentro de alto nivel, hasta el que enviaría una delegación encabezada por el viceministro de Unificación, Chun Hae-sung, precisamente el lunes, para tratar la participación en la competición olímpica de los atletas norcoreanos.

"¿Quién sabe a dónde llevará?", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca, antes de afirmar que Moon le dijo que las conversaciones del martes, las primeras desde 2015, fueron positivas.

Pyongyang, que boicoteó los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, acordó el martes que enviaría una delegación olímpica oficial a Pyeongchang, en las primeras conversaciones formales celebradas en dos años entre el Norte y el Sur, en Panmunjom, localidad fronteriza en la zona desmilitarizada que separa la península.

"Sanciones y presiones más duras pueden aumentar la tensión y pueden desatar unos enfrentamientos armadas sin querer".

"Los dos líderes subrayaron la importancia de continuar la campaña de máxima presión contra Corea del Norte", dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado que confirmó una cuenta surcoreana de la llamada telefónica.

  • Ricardo Clara