Guillermo del Toro aprendió del fracaso

Reconocer el fracaso es también un paso al éxito, esta lección la aprendió Guillermo del Toro con su anterior filme, La cumbre escarlata, y la infortunada taquilla.

"La forma del agua" se estrena este 12 de enero en todo el país.

La película recientemente ganadora de dos Globos de Oro (Mejor Director y Mejor Banda Sonora), el León de Oro (Mejor Director) y nominada a 12 galardones de los premios Bafta, mostrará elementos antiguos como bocetos, libros, piezas de arte y hasta un laboratorio que contrasta con el futurismo de esa época. Se espera que sus nominaciones continúen en los premios Oscar.

"El premio más grande, lo digo en serio, es estar en la conversación, ser parte de estas historias que van a encontrar una conversación entre ellas".

"Si alguien ha escrito un guión sabe que cada uno se va a llevar mínimo un año. Estar en competencia en Cannes o el Oscar, en sí mismo es sano, si piensas en las decenas de miles de películas que se hacen en el mundo, pero las que están en competencia son veinte, así que estar dentro es algo que debemos tomar en cuenta y agradecer", dijo.

Si bien fue precisamente una cinta hecha en México como la inquietante El Espinazo del Diablo la que lo catapultó y otra realizada en la vieja Iberia, El Laberinto del Fauno, la que lo inmortalizó, fueron obras al estilo Hollywood como Mimic, Blade II, Hellboy o Pacific Rim, las que hicieron de este tapatío de 53 años un referente del cine actual. "Los primeros quince minutos están rodados como si alguien fuera a comenzar un número musical, es muy coreográfica, la veo y todavía lloro de emoción con el final, es muy artesanal y coreográfica", expresó.

  • Gilberto Valderrama