La actriz Deneuve y otras mujeres se oponen al movimiento #MeToo

La actriz Catherine Deneuve y otras cien artistas e intelectuales firmaron una carta pública editada hoy por el diario galo Le Monde, en el que acusan al movimiento MeToo -surgido a partir de las denuncias de acoso sexual del productor de Hollywood Harvey Weinstein- de promover el puritanismo, crear un clima "totalitario" y socavar la libertad sexual.

"La violación es un crimen pero flirtear insistente y torpemente no es un crimen y la caballerosidad no es una agresión machista", señala la carta que se opone al movimiento surgido en Hollywood a partir de las denuncias de acoso en contra del productor Weinstein en octubre pasado y que tuvo otros personajes sindicados de abuso y comportamiento sexual inapropiado como Kevin Spacey, Louis CK y Dustin Hoffman.

Por eso, personalidades como la actriz Catherine Deneuve, la escritora Catherine Millet, la editora Joëlle Losfeld o la actriz Ingrid Caven defienden la "libertad de importunar" de los hombres, que consideran "indispensable para la libertad sexual".

"En tanto que mujeres, no nos reconocemos en este feminismo, que, más allá de denunciar los abusos de poder, encarna un odio a los hombres y a la sexualidad", agregan.

Si bien reconocen que el caso Weinstein dio lugar a una "toma de conciencia" sobre la violencia sexual contra las mujeres en el contexto profesional, "esta fiebre de enviar a los 'cerdos' al matadero (en referencia al hashtag francés #balancetonporc ("Delata a tu cerdo"), equivalente del inglés #MeToo, ), lejos de ayudar a las mujeres a empoderarse, sirve en realidad a los intereses de los enemigos de la libertad sexual, a los extremistas religiosos, a los peores reaccionarios y a quienes estiman (.) que las mujeres son seres aparte, niños con una cara adulta, que reclaman ser protegidas". "Eso era necesario. Pero esta liberación de la palabra se transforma en lo contrario: se nos ordena hablar como es debido y callarnos lo que moleste, y quienes se niegan a plegarse ante esas órdenes son vistas como traidoras y cómplices".

El colectivo asegura defender "una libertad de importunar, indispensable a la libertad sexual".

"Campaña de delaciones", "justicia expeditiva". "Siempre le han gustado las chicas jóvenes".

"Es la característica del puritanismo tomar prestado, en nombre de un llamado bien general, los argumentos de la protección de las mujeres y su emancipación para vincularlas mejor a un estado de víctimas eternas, pobres pequeñas cosas bajo la influencia de demoníacos falócratas, como en los buenos tiempos de la brujería", continua la tribuna.

En un tuit, la exministra francesa de Derechos de las Mujeres, Laurence Rossignol, lamentó "esta extraña congoja de dejar de existir sin la mirada y el deseo de los hombres".

"Es una pena que nuestra gran Catherine Deneuve se sume a este texto desolador", tuiteó la exministra del Medio Ambiente, Segolène Royal.

  • Montenegro Chinchilla