Se prepara Casa Blanca para una nueva parálisis en gobierno

El senador republicano Rand Paul desató el cierre tras bloquear los repetidos intentos de los líderes de su partido para agilizar una votación en torno al proyecto de ley provisional de financiamiento, el cual está vinculado a un enorme acuerdo presupuestal bipartidista.

Fue precisamente esto, el gasto y el endeudamiento, lo que provocó que Paul, un libertario, impidiese por sorpresa que el Senado votara el acuerdo antes de la pasada medianoche, lo que originó el cierre parcial administrativo por falta de fondos. "Muchos de los llamados conservadores pierden la cabeza".

Sin embargo, ya desde más temprano este jueves, la Casa Blanca había advertido a sus agencias que tomaran previsiones para el segundo cierre del gobierno de este año 2018.

Los demócratas buscaban entonces presionar a Trump para regularizar a los 800.000 jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores" o "dreamers", cuyos permisos de residencia y trabajo expiran en marzo.

Es el octavo cierre que afronta el Gobierno en su historia, el último Gobierno que afrontó uno fue el de Barack Obama en octubre de 2013, cuando los repúblicanos no aprobaron el presupuesto por oposición a la derogación de la ley sanitaria.

Este bloqueo está sustentado en tecnicismos y no en una mayoría legislativa, por lo que el cierre debería durar poco.

Está previsto que el Senado someta a votación el presupuesto a lo largo de la madrugada, una vez logre superar el bloqueo al que le ha sometido Paul, y después le seguirá la Cámara de Representantes, que también debe aprobar las cuentas antes de que el Gobierno pueda reabrir.

Lo que se está por ver es si el Congreso y la Casa Blanca serán capaces de aprobar los fondos antes de que el grueso del aparato público se ponga en marcha, por la mañana.

La Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Casa Blanca "se está actualmente preparando para una interrupción de los fondos", dijo un funcionario.

De no hacerlo, unos 800000 trabajadores públicos -los considerados "no esenciales"- tendrán que quedarse en sus casas suspendidos de empleo y sueldo.

  • Monte Muniz