Los cuerpos de integrantes de equipo periodístico ecuatoriano asesinados siguen en Colombia

La noticia enmudeció a Ecuador, que nunca había sido víctima con tanta crueldad de la violencia derivada del narcotráfico que enfrenta Colombia.

El alto cargo de seguridad precisó que desde que se conoció el secuestro el mismo 26 de marzo a través de una foto remitida por el disidente de las FARC alias el "Guacho", hasta el pasado 7 de abril, el Gobierno ecuatoriano mantuvo cinco comunicaciones con los captores.

El sábado la atención se centraba, por un lado, en el discreto trabajo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para conseguir los restos de los dos reporteros y el chofer asesinados cuando estaban en poder de guerrilleros disidentes de las FARC.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, confirmó la muerte del periodista Javier Ortega (36 años), el fotógrafo Paúl Rivas (45 años) y el conductor Efraín Segarra (60 años), del diario ecuatoriano El Comercio.

Sin embargo, aún es incierto el paradero de los cadáveres, si están en manos del grupo Oliver Sinisterra que comanda Guacho o si fueron dejados en algún punto de la zona limítrofe donde se produjo el secuestro el 26 de marzo último.

Todo esto, por supuesto, también es responsabilidad del gobierno de Colombia, porque no se preparó, no le prestó la suficiente importancia al fenómeno de las disidencias, y principalmente el hecho de ocupar con la institucionalidad del Estado los espacios que dejaron las Farc y en donde hoy pululan grupos delincuenciales.

Su equipo llegó a Tumaco para colaborar en el esclarecimiento del caso.

Ecuador creía que podía mantenerse a salvo pese a estar conectado por una frontera de selva y ríos de más de 700 km, que discurre por zonas empobrecidas.

"Espero que las dos naciones entreguen (la información) para tener claridad sobre el caso", dijo.

Apenas confirmó la muerte de los rehenes, Moreno lanzó una ofensiva militar para detener a los responsables en un esfuerzo común con Colombia.

Las Fuerzas Armadas ecuatorianas indicaron que en la zona de Mataje arrestaron a nueve "sospechosos" e incautaron armas y municiones. Su líder es Walter Patricio Artízala, alias Guacho, quien pasó más de 15 años en la guerrilla pero se marginó del pacto de paz de 2016.

Por su parte, la vicepresidenta de Ecuador, María Ángela Vicuña, agradeció la solidaridad de los países que participan en la VIII Cumbre de las Américas que se celebra en Lima y aseguró que las voces de los periodistas y soldados asesinados en los últimos días "no caerán en saco roto". "Hay una gran influencia de los cárteles" de México, sostiene el general Zabala. Esta organización controlaba territorios que ahora están en disputa entre desertores rebeldes y bandas de origen paramilitar.

  • Ricardo Clara