Se tomarán medidas contra Rusia en "futuro cercano": Casa Blanca

La relación entre Estados Unido y Rusia, se vio particularmente afectada este fin de semana tras los ataques del gobierno de Trump a Siria, esto después del presunto ataque químico que tuvo lugar en la región de Duma, del cual, Estados Unidos, responsabiliza a Rusia, Siria e Irán, por lo que lanzó a amenazas contra dichos países.

El anuncio de esta nuevas sanciones han provocado una reacción airada por parte de Rusia; el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, señaló que se " está debatiendo con los países BRICS (Brasil, Rusia, India, Sudáfrica), el grupo de los 20 y a nivel bilateral con muchas naciones el funcionamiento de los mercados mundiales bajo la desenfrenada ampliación de las sanciones por parte de Estados Unidos". El vocero dijo que hasta el momento no hay algún plan para una reunión entre los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump, informó La Jornada.

Cuando se le preguntó sobre las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, Haley dijo que los vínculos eran "muy tensos", pero que Washington todavía espera mejorarlos. Haley advirtió a Assad y a la comunidad internacional que EE.UU. estaba preparado para nuevos ataques si el presidente sirio volvía a hacer uso de este arsenal prohibido por la legislación internacional. Los tres países insistieron en que no tenían como objetivo derrocar al presidente Bashar Al Assad o intervenir en la guerra civil que se ha prolongado siete años.

La embajada británica en La Haya denunció horas antes que Siria y Rusia no han autorizado el acceso a Duma de los inspectores de la OPAQ que investigarán si se usaron agentes químicos en el presunto ataque.

El veto ruso de la resolución sobre los mecanismos de investigación de ataques químicos en Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU fue un intento de bloquear cualquier investigación similar, según un discurso que presentará el lunes la primera ministra británica, Theresa May, ante el Parlamento del Reino Unido.

Estados Unidos, Reino Unido y Francia atacaron el sábado el corazón del programa de armas químicas de Siria.

La decisión de bombardear Siria por segunda vez -lo hizo hace un año por el mismo motivo, otro ataque con armas químicas- le ha granjeado a Trump críticas de todo el espectro político. La ofensiva aérea estuvo provocada por un supuesto ataque químico en la localidad de Douma, en el suburbio de Ghouta oriental, justo a las afueras de Damasco.

Estas últimas declaraciones dejan clara la tensión que vive la Administración Trump entre el pretendido aislacionismo que defendió el presidente de EE.UU. en su ascenso a la Casa Blanca y la realidad de su política internacional.

A pesar de que el ataque del viernes no afectó sus intereses en Siria, según informó el ministerio ruso de Defensa, el riesgo de una colisión directa entre Rusia y EU sigue latente. El líder de la oposición laborista, Jeremy Corby, cuestionó sin embargo la legalidad de la operación y reprochó a la jefa de Gobierno no haber pedido previamente la aprobación del Parlamento.

  • Leon Brazil