Aumentan los homicidios en cárceles mexicanas

Los que se quedan atrás son el número 9 de Chihuahua, el 15 de Oaxaca y el 8 de Sinaloa, con 6.40, 6.83 y 6.91, respectivamente.

El sistema penitenciario "está en crisis" y por tercer año consecutivo Nayarit es la peor entidad en la materia, seguido por Guerrero y Tamaulipas, indicó ayer la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que destacó que en las cárceles prevalece el hacinamiento, el autogobierno, deficiencias de personal, de protección a la salud y de acciones para prevenir incidentes violentos.

En una conferencia de prensa, la tercera visitadora general informó que las calificaciones promedio de las prisiones estatales es de 6.30; de 7.33 los centros federales, y de 3.99 en prisiones municipales.

Nayarit fue el estado con resultados más bajos en la evaluación de la CNDH con 4.1 puntos, seguido por Guerrero cuya calificación fue de 4.2 y Tamaulipas con 4.7 de calificación.

Los centros penitenciarios recorridos representan el 52.38% de los existentes en el país y al momento de las visitas contaban con una población de 186,829 personas, que constituye el 86.16% del total de la población penitenciaria nacional.

"Nadie en su sano juicio pudiera pensar que tenemos un buen sistema penitenciario".

Mientras que en el Centro de Reinserción Social de Tulancingo son deficientes los materiales e higiene del área médica.

Medios de comunicación locales y nacionales, han dado cuenta de los distintos estallidos de violencia al interior de los reclusorios de la entidad, que según testimonios de los propios internos, son derivados del hacinamiento, autogobierno y desinterés de las autoridades.

Los otros estados con penales calificados a la baja fueron Guanajuato (aunque su promedio es el más alto del país), Aguascalientes, Chihuahua, Tlaxcala, Jalisco, Yucatán, Puebla, Estado de México y Veracruz.

El Centro de Reinserción Social de Apodaca fue calificado con 5.17, el Centro de Reinserción Social de Cadereyta con 4.88 y el Centro Preventivo de Reinserción Social de Topo Chico con 5.00.

El sistema penitenciario de Nuevo León va de mal en peor.

Además hace referencia a la necesidad de atender la falta de prevención de violaciones a derechos humanos y de atención en caso de detección, así como a la insuficiencia de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a los derechos humanos y deficiencia en la atención a personas internas en condiciones de aislamiento.

Ruth Villanueva señaló que en las prisiones militares la situación más recurrente es la falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo.

Las deficiencias de las cárceles municipales se refieren a la insuficiencia o inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento de los centros, falta de actividades educativas, deportivas, laborales y de capacitación para el trabajo, no existe separación entre procesados y sentenciados, falta de reglamentos y manuales, así como escasa o a veces nula difusión de la normatividad que rige al centro, así como deficientes condiciones materiales y de higiene en las instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad.

En la mayoría de los centros visitados no se cuenta con algún programa para la prevención de adicciones y de desintoxicación voluntaria.

  • Leon Brazil