El caso de la conversación privada que Amazon Echo grabó y compartió

Los han hackeado. Cuando lo hicieron, el autor de la llamada, un empleado de la empresa que posee el dueño de casa, les dijo que había recibido archivos de audio con grabaciones del interior de la vivienda. Pero luego, las cosas cobraron otro cariz, cuando la persona les indicó el contenido de las grabaciones, según el canal de TV KIRO 7. Según las víctimas de esta verdadera invasión a la privacidad, "los ejecutivos de Amazon nos ofrecieron disculpas muchas veces y dijeron que era algo que debía arreglarse".

Una serie de eventos desafortunados hizo que un parlante inteligente grabe la conversación de una pareja y después se la envíe a un contactos sin que ellos se enteren.

"Me sentí invadida", asegura esta mujer, que asegura que "nunca volveré a enchufar ese dispositivo, porque no puedo confiar en él'".

Los hechos sucedieron en Portland, Oregon; el Echo estuvo realizando grabaciones aparentemente al azar. Cuando le ocurrió, empezó a plantearse los riesgos que puede presentar tener un dispositivo en el hogar escuchando las 24 horas del día.

En declaraciones a Efe, un vocero de la empresa explicó que el altavoz inteligente, Echo -unido al sistema- se "despertó" al escuchar una palabra, en una conversación de fondo, que sonaba como "Alexa", la clave para dar órdenes de voz, y el diálogo que siguió después fue escuchado como una petición de "enviar mensaje". "Luego, la conversación posterior se escuchó como una solicitud de enviar mensaje", dijo Amazon en un comunicado. En ese punto, Alexa dijo en alto: "'¿A quién?' Y justo en ese momento la conversación de fondo fue interpretada como un nombre que había en la lista de contactos del cliente", confirmó a la BBC un portavoz de Amazon. Lo curioso es que Alexa interprete conversaciones de fondo como confirmaciones de acciones, algo realmente extraño.

Alexa después preguntó en voz alta '¿(nombre del contacto), correcto?'.

"A pesar de lo inusual que es que ocurra una sucesión de acontecimientos como estos, estamos comprobando las opciones para que estos casos sean menos probables", explicó Amazon.

Alexa ha sido protagonista de un sonado atentado a la intimidad de sus usuarios. El asistente confundía palabras y frases comunes con el comando "Alexa, laugh" y se reía de forma espontánea. "Echo de Amazon solo en la cocina a oscuras, de repente emerge una repentina y espeluznante risa y asusta a los dueños", decía una usuaria en Twitter.

  • Buena Jesus