Papa preocupado por la espiral de violencia en Tierra Santa

"La guerra engendra guerra y la violencia engendra violencia", comentó.

"Estoy muy preocupado - dijo textualmente el Papa Francisco - por el recrudecimiento de las tensiones en Tierra Santa y en Oriente Medio, y por la espiral de violencia que aleja cada vez más del camino de la paz, del diálogo y de las negociaciones".

Además expresó su dolor por las víctimas de la escalada del conflicto y llamó a "todas las partes interesadas a renovar su empeño para que prevalezca el diálogo, la justicia y la paz". Dirigiendo a miles de fieles en una oración al término de su audiencia general semanal, el pontífice argentino señaló que el uso de la violencia nunca puede generar paz.

Y exclamó: "Dios tenga piedad de nosotros", tras rezar un Ave María.

Francisco se refirió así a la situación que se vive en la frontera de Gaza donde al menos 60 palestinos han muerto y hay más de 2000 heridos en la respuesta israelí a las manifestaciones contra el traslado de la Embajada de Estados Unidos a Jerusalén.

En su discurso, el Papa también envió su "felicitación cordial" a la comunidad musulmana con ocasión del Ramadán, que comienza el jueves, esperando que "este tiempo privilegiado de oración y de ayuno ayude a caminar por la vía de Dios que es la vía de la paz".

El Santo Padre se solidarizó así con los fallecidos y los heridos en los violentos choques producidos esta semana en la franja de Gaza, Palestina, entre manifestantes palestinos y soldados israelíes. Los palestinos consideran a Jerusalén Este, una zona anexionada por Israel, como la capital de su futuro estado. Desde la creación de Israel en 1948, la comunidad internacional nunca reconoció a esta ciudad como capital.

En los últimos meses, el Papa ha reiterado en varias ocaciones su deseo de un statu quo internacional para Jerusalén y la reanudación del diálogo entre israelíes y palestinos para una solución basada en la existencia de dos Estados.

  • Leon Brazil