¿Qué son las grasas trans que la OMS quiere eliminar para 2023?

Su iniciativa busca "proteger la salud y salvar vidas" pues estima que el consumo de alimentos con estos ácidos grasos -como papas fritas, donas y helados- llevan a más de medio millón de muertes por enfermedades cardiovasculares.

La Organización Mundial de la Salud quiere eliminar las grasas trans artificiales del suministro global de alimentos y tiene una estrategia paso a paso sobre cómo hacerlo para 2023.

Se producen industrialmente porque se conservan más tiempo que otras grasas.

Algunos alimentos, como la carnes de vaca, de cerdo y de cordero, y los productos lácteos que se derivan (leche, queso, mantequilla) contienen de manera natural cantidades pequeñas de estas grasas hidrogenadas.

"La implementación de las seis acciones estratégicas en el paquete REEMPLAZAR ayudará a lograr la eliminación de las grasas trans y representará una gran victoria en la lucha mundial contra las enfermedades cardiovasculares", agregó el director de la OMS.

Según la OMS varios países han eliminado prácticamente estas grasas trans mediante límites obligatorios a la cantidad que pueden contener los alimentos envasados.

Y pone como ejemplo el caso de Dinamarca, primer país en imponer restricciones a las grasas trans producidas industrialmente, lo que logró que el contenido de las mismas disminuyó drásticamente y las muertes por enfermedades cardiovasculares descendieran más rápidamente que en países comparables de la OCDE.

El objetivo de la agencia humanitaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) es que estos cambios se implementen también en los países de bajos y medianos ingresos y donde los controles son normalmente más débiles. Además, disminuyen los niveles de colesterol HDL de las arterias y los trasladan al hígado, y se cree que pueden aumentar los riesgos de inflamación.

"Las dietas ricas en grasas trans aumentan el riesgo de enfermedades del corazón en un 21% y las muertes en un 28%" dice el organismo internacional que recomienda que la ingesta total se limite a menos del 1% de la ingesta total de energía, lo que sería menos de 2.2 gramos al día en una dieta de 2,000 calorías. "La OMS también utiliza este hito para trabajar con los gobiernos, el sector de la alimentación, los expertos y la sociedad civil para hacer que los sistemas alimenticios sean más sanos para las generaciones futuras, en lo que se incluye eliminar las grasas trans producidas industrialmente", señaló Tedros.

  • Montenegro Chinchilla