Un científico pedirá la eustanasia porque tiene 104 años — Suiza

"No soy feliz. Quiero morirme", exclamó el abuelo, actualizando el debate sobre si hay derecho o no a acabar con la vida frente algunas circunstancias como la enfermedad y la vejez.

El científico opina que "si uno elige morir, entonces eso debería ser suficientemente justo".

El suicidio asistido, o eutanasia, es ilegal en la mayoría de países del mundo. El botánico y ecologista, de 104 años de edad, no padece ninguna enfermedad terminal, pero decidió morir por considerar que su calidad de vida se ha deteriorado considerablemente.

Para cumplir su último deseo, Goodall ha recaudado más de 25.000 dólares con el apoyo de su familia y otras personas en la plataforma de Go Fund Me, donde ha recibido donaciones. Un mes después de la triste declaración, el anciano será recibido en Basilea por la asociación Exit International, organización que lo guiará con el suicidio asistido.

¿Te gustó esta nota? Estaba totalmente prohibido en Australia hasta que el estado de Victoria lo legalizó el año pasado.

La eutanasia para pacientes con pronóstico de vida menor a los seis meses está autorizada en uno de los estados del país natal de Goodall. "Todos los que lo desean deben tener derecho a una muerte digna y apacible", declaró la entidad en su página web.

La asociación lanzó una campaña de financiación participativa para subir a primera clase los billetes de avión de David Goodall y de la persona que le ayuda.

En 2016, Goodall acaparó la atención de los medios cuando la universidad en la que trabajó como investigador asociado honorífico le ordenó que dejar su oficina por considerarlo un riesgo a su propia seguridad.

Goodall ha publicado decenas de estudios a lo largo de su carrera y hasta muy recientemente seguía colaborando con varias revistas especializadas en ecología.

  • Montenegro Chinchilla