Austria cerrará siete mezquitas y expulsará hasta a 60 predicadores islámicos

El Gobierno austriaco ha informado que cerrará 7 mezquitas y expulsará a cerca de 60 imanes.

Las imágenes desataron un gran debate en Austria sobre las ideas y los valores que se divulgaban en algunas de las mezquitas a las que acuden los musulmanes en Austria.

Sobre las mezquitas que se cerrarán en distintos lugares del país -cuatro en Viena, dos en la región de Alta Austria y una en Carintia- pesa la acusación, en un caso, de difundir ideas ultranacionalistas turcas y, en otros seis, de promover una lectura ultraconservadora de los principios islámicos.

Con el control de los templos musulmanes y la migración entre las prioridades de su agenda, el Gobierno de Kurz aplica ahora de forma tajante una ley aprobada en 2015 que prohíbe cualquier financiación extranjera de predicadores y lugares de culto musulmanes para limitar la influencia foránea sobre la comunidad islámica austriaca.

En Austria vive alrededor de medio millón de musulmanes -en su mayoría de origen turco y bosnio-, lo que representa el seis por ciento de la población de un país de mayoría católica.

"En Austria existe la libertad religiosa", aseguró el vicecanciller austríacos, el líder ultranacionalista Heinz-Christian Strache.

La Comunidad de Culto Musulmán, que participó en las investigaciones, corroboró que los centros religiosos que serán clausurados no cuentan con los permisos necesarios para funcionar. La normativa, aprobada por el anterior Gobierno de conservadores y socialdemócratas, exige también que de forma paulatina las prédicas sean en alemán y que los imanes se formen en Austria.

Las autoridades austríacas, además, han comenzado una pesquisa a 60 imanes que podrían ser expulsados por violar la ley austríaca que prohíbe recibir fondos desde el exterior, ha indicado por otra parte el ministro del Interior, Herbert Kickl.

La asociación austro-turca ATIB, que cuenta con unos 100.000 miembros, pasa por una asociación muy próxima al islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

La propia ATIB ha reconocido la financiación exterior, pero argumenta que la falta de predicadores en Austria les lleva a recurrir a religiosos formados en Turquía. El portavoz presidencial turco, Ibrahim Kalin, ha denunciado la decisión austríaca como "un reflejo de la ola islamófoba, racista y discriminatoria" que recorre el país.

Kurz ha criticado en varias ocasiones a Erdogan por polarizar a la comunidad turca en Austria y su gobierno ha prohibido que diese mítines en campaña para las elecciones presidenciales y legislativas del 24 de junio.

  • Leon Brazil


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