Bayer-Monsanto: ¿el sector agroquímico celebra una boda macabra?

Bayer compró a la multinacional estadounidense Monsanto por u$s 63.000 millones, luego de negociaciones durante dos años con las autoridades antitrust de Estados Unidos, convirtiendo a la alemana en la empresa agroquímica y de semillas más grande del mundo.

Bayer es el único propietario de Monsanto, cuyos accionistas van a recibir 128 dólares por cada una de sus acciones.

Según la autorización condicionada, la integración de Monsanto con Bayer podrá iniciarse en cuanto la firma alemana haya completado la venta de activos de su negocio de semillas a la también alemana BASF, una condición a la que también se unieron -en diferentes modalidades- otros organismos reguladores como la Comisión Federal de Competencia de México (Cofece).

De acuerdo con la información proporcionada, Liam Condon, miembro del Consejo de Dirección de Bayer, dirigirá la División Crop Science unificada cuando comience la integración. Ahora en un comunicado informaron que finalmente Bayer adquirió Monsanto: "Bayer ha concluido con éxito la adquisición de Monsanto". Para el consejero delegado de Bayer, Werner Baumann: "Alimentar a una creciente población mundial es un desafío a largo plazo al que queremos contribuir".

El año pasado, la compañía estadounidense Dow Chemical se fusionó con su compatriota DuPont, y la china ChemChina compró la empresa suiza Syngenta por US$43.000 millones, dos operaciones que preocuparon a los defensores del medioambiente.

Pero la operación es meramente cosmética: las marcas pertenecientes a Monsanto conservarán sus nombres, como Dekalb (semillas de maíz y colza), De Ruiter (semillas hortícolas) o Round Up, un controvertido herbicida acusado de ser nocivo para la salud.

"El modelo de desarrollo" que encarna el futuro grupo "está en las antípodas de la transición (.) hacia un modelo sostenible y respetuoso del medio ambiente", lamentó por su parte el eurodiputado socialista Eric Andrieu en Twitter. El pensamiento de Bayer quedó reflejado en las declaraciones de sus funcionarios que, aunque prometieron "escuchar" a los detractores de Monsanto, reiteraron que "la agricultura es un tema demasiado importante para que divergencias ideológicas impidan el progreso".

Baumann aseguró que Bayer aspira a la mayor responsabilidad en la agricultura y a profundizar en el diálogo con la sociedad.

  • Monte Muniz