EEUU: Norcorea ya no es una amenaza nuclear

Durante el primer encuentro que mantuvieron el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, el mandatario estadounidense sugirió a Kim que impulse el turismo en su país en vez de continuar probando misiles.

En su mensaje publicado en Twitter, el mandatario estadounidense dijo que "todo el mundo puede sentirse ahora mucho más seguro que el día que asumí el cargo".

En la larga y desordenada rueda de prensa posterior, Trump, que dijo no haber dormido "durante 25 horas", afirmó sin más precisiones que la desnuclearización será sometida a verificaciones y que las sanciones contra Norcorea seguirán vigentes mientras persista la "amenaza" de las armas atómicas.

"Kim Jong Un logró lo que quería en la cumbre de Singapur: el prestigio internacional", indicó el analista Paul Haenle, director del centro Carnegie-Tsinghua.

En su reunión, ambos líderes acordaron el inicio del proceso de desnuclearización de Corea del Norte, aunque los detalles deberán ser concretados en futuros encuentros, y Estados Unidos prometió finalizar sus maniobras militares conjuntas con Corea del Sur. "Nuestra reunión sin precedentes -la primera entre un presidente estadounidense un líder de Corea del Norte- prueba que el cambio real es posible!". El expresidente (Barack) Obama dijo que Corea del Norte era nuestro problema más grande y peligroso.

Estados Unidos mantiene alrededor de 28.500 soldados en Corea del Sur, que se mantiene en un estado técnico de guerra con el Norte después de que su conflicto de 1950-53 terminó en una tregua más que en un tratado de paz.

Tras su cumbre con Kim Jong-un, Donald Trump se atrevió a hablar de la "total desnuclearización" del régimen y calificó el arsenal norcoreano de "considerable". Según analistas, la declaración común firmada por los dignatarios es vaga y repite compromisos asumidos anteriormente por Pyongyang y jamás puestos en marcha.

Por su parte, el canciller japonés, Taro Kono, dijo entender que cualquier pausa en los simulacros militares entre EE.UU. y Corea del Sur, anunciada esta semana por Trump, dependerá de las medidas concretas que adopte Corea del Norte.

El presidente estadounidense también quiso hacer un chiste al comienzo del almuerzo de trabajo, pero a Kim no pareció hacerle gracia. "La solución debe llegar de manera multilateral", señaló hoy el profesor Koh Yu-hwan de la Universidad Donguk y asesor de Seúl.

Pompeo se reunirá con el presidente surcoreano Moon Jae-in el jueves por la mañana para discutir sobre la cumbre Trump-Kim.

En Pyongyang, el autócrata norcoreano, Kim Jong Un, se despertó el miércoles con las entusiastas afirmaciones de los medios estatales de una reunión victoriosa con el presidente de EE.UU., fotos de él de pie junto a Trump en el escenario mundial llenaban los periódicos.

  • Leon Brazil