Kim invita a Trump a Pyongyang para una segunda cumbre bilateral

El encargado de retratar el momento para la posteridad fue el ministro de Exteriores de Singapur, Vivian Balakrishnan, que publicaba en su Twitter un autorretrato de un sonriente y despeinado Kim flanqueado por él y un exministro de Educación singapurense, Ong Ye Kung, dentro de un invernadero del parque.

"El mundo entero está siguiendo esta histórica cumbre entre (Corea del Norte) y Estados Unidos", dijo Kim a Lee a través de un intérprete en su reunión el domingo en la noche. Ahora, el líder norcoreano se encuentra en el hotel Saint Regis del centro de Singapur, donde una muchedumbre lo aguardaba.

Preocupa a algunos sectores las intenciones y disposición de Kim a cumplir los compromisos concertados en Singapur.

Pompeo agregó que esperan alcanzar una conclusión, lo que interpretó como una buena señal de cara a la reunión del martes.

Horas antes, el avión que trasladó a Kim aterrizó el domingo por la tarde entre fuertes medidas de seguridad en el aeropuerto de la ciudad estado.

Trump también se encontrará para hablar con Loong mañana lunes y luego, el martes por la mañana, encabezará una cumbre que se desarrollará en el hotel Capella, acompañado de Kim Jong-un.

Pompeo, exdirector de la CIA, pasó la mañana preparando la cumbre con sus asesores más cercanos, según su equipo. Libia abandonó unilateralmente su programa nuclear en 2003, pero su líder, Muammar Gaddafi, murió en 2011 a manos de rebeldes apoyados por la Otan.

También insistió en que sabrá "desde el primer minuto" si Corea del Norte va en serio con su oferta de paz en base a su "toque" y su percepción de la situación.

El simple hecho de reunirse con Trump daría también un reconocimiento que Pyongyang lleva años buscando, presentándolo como un actor global y equiparándolo a Estados Unidos, nacional e internacionalmente, como el líder de un "país normal" merecedor de respeto. Además, ha evitado prometer ayuda económica, pero sugirió que esta podría llegar de Corea del Sur, China y Japón, siempre y cuando se llegue a un acuerdo de desnuclearización. Si bien las estimaciones sobre el arsenal de Pyongyang varían, se estima (según el libro blanco de Defensa de Seúl) que Corea del Norte tiene almacenados 50 kilos de plutonio, que se estiman como suficientes para 10 bombas, y una capacidad "considerable" para producir armas de uranio.

Corea del Norte ha pasado décadas desarrollando armas nucleares, que culminó con un test de un dispositivo termonuclear en 2017.

La reunión entre Kim y Trump marcará un cambio en las relaciones entre los dos líderes después de un largo intercambio de furiosas amenazas e insultos, y donde estuvo latente su suspensión hace dos semanas.

  • Leon Brazil