Starbucks cerró 8 mil cafés en EU para capacitar sobre discriminación

Solo alrededor de 6 mil cafeterías con franquicia de Starbucks permanecerán abiertas.

La explicación del cierre de unos 8.000 locales de la cadena fue que sus empleados estaban recibiendo un curso sobre racismo después de que dos ciudadanos afroestadounidenses fueran detenidos por la policía en una de sus cafeterías en Filadelfia el pasado mes de abril, tras ser denunciados por invasión de la propiedad privada por uno de los enargados.

El incidente fue registrado en video por otro cliente y ampliamente difundido en las redes sociales, lo que generó protestas con la amenaza de un boicot a la cadena, que dice atender a unos 100 millones de clientes por semana en todo el mundo.

La cadena que cotiza en el Nasdaq de Wall Street se negó a permitir que los medios asistieran a la capacitación, pero sus ejecutivos explicaron las líneas generales.

El curso que motivó el cierre de Starbucks este martes intentó enseñar a sus trabajadores cómo gestionar sus prejuicios inconscientes con el objetivo de que puedan dar una atención y trato justo a todos los clientes.

El cierre de unos 8 mil establecimientos en la jornada podría resultar en un déficit estimado entre 8 y 12 millones de dólares para la compañía, según diversas estimaciones. Los directivos de Starbucks se disculparon personalmente y dejaron claro que lo sucedido no representaba ni la misión ni los valores de la compañía.

Para preparar esta formación, la cadena solicitó la asesoría de líderes negros conocidos, como Sherrilyn Ifill, presidenta de la Legal Defense and Educational Fund, una rama de la poderosa organización de defensa de los derechos de los negros NAACP, o de Heather McGhee, presidenta de la asociación Demos, que lucha contra la discriminación.

Sin embargo, algunos expertos señalan que no importa cuán bueno sea el plan de Starbucks: los prejuicios racistas no desaparecerán en cuatro horas. "Creo que es una gran decisión, socialmente responsable, que Starbucks eduque a sus empleados", dijo Mario DeSimone, un financista de 24 años, desde un Starbucks ubicado en el corazón de Manhattan, Nueva York.

  • Monte Muniz