Sube el número de muertos en Nicaragua y Ortega calla

Los obispos del país entregaron una carta al presidente, Daniel Ortega, con una propuesta de "democratización", el mandatario se limitó a decir que necesitaba tiempo para "reflexionar" y no ha dado una respuesta.

Por el momento, los manifestantes no han reportado muertos y ni heridos por esta acción, aunque horas antes, en Las Maderas, unos 50 kilómetros al norte de Managua, la Policía Nacional y las fuerzas "parapoliciales" atacaron a campesinos que mantenían bloqueada la carretera en protesta contra Ortega.

El país cumple hoy 54 días de la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años ochenta, con Ortega también de presidente.

Pero su visita hizo poco por cambiar la situación y la capital continúa semiparalizada por falta de transporte y el temor de los ciudadanos a quedar atrapados en el fuego cruzado en los bloqueos.

El clamor para que el presidente Ortega deje el poder ya traspasó fronteras y nicaragüenses residentes en exterior se manifestaron en Madrid y otras capitales europeas.

No fue el único prelado: el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Abelardo Mata, advirtió la pasada semana de que si Ortega "no toma conciencia de que ya no podrá gobernar en paz a la nueva Nicaragua que ha surgido desde el 18 de abril nos espera más sangre y dolor, de forma inmediata".

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) elevó a 146 el número de muertos en la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua.

El bloqueo de casi 70% de las vías busca proteger a las ciudades de ataques de grupos paramilitares y presionar al gobierno para que acepte negociar una agenda para democratizar al país, según dirigentes del movimiento opositor.

El reportero gráfico de la agencia Reuters Jorge Cabrera y Arnaldo Arita de CNN fueron despojados de sus equipos de trabajo mientras cubrían incidentes en Managua.

Encapuchados levantaron defensas de adoquines en barrios Sube a 139 la cifra de muertos en Nicaragua Las defensas se multiplicaron en la capital de Nicaragua tras el llamado opositor a organizarse en lucha pacífica contra el Gobierno, mientras reportes extraoficiales daban cuenta de dos muertos en ataques de paramilitares en la norteña Sébaco y organismos de derechos humanos elevaban la cifra de fallecidos a 139.

El paro incluye suspender todo tipo de labores y compras, explicaron.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Báez, clamó por una Nicaragua libre, sin tiranos ni víctimas, después de los ataques contra manifestantes en diferentes sitios del país.

  • Leon Brazil