Tumba Trump el G7 y amenaza a aliados

El mandatario ha lanzado enseguida un segundo tuit, en que llama a Trudeau "muy falso y débil" por, según él, mostrarse "manso y dócil" durante la cumbre del Grupo de los Siete (G7), celebrada el viernes y el sábado en La Malbaie (sureste de Canadá), para decir tras su partida que "los aranceles estadounidenses son insultantes" y que Canadá "no se dejará presionar".

"Los canadienses son corteses y razonables pero no son presionables", advirtió. "¿Por qué debería, como presidente de Estados Unidos, permitir que otros países continúen generando enormes superávits comerciales, como lo han hecho por décadas, mientras que nuestros agricultores, trabajadores y contribuyentes pagan un precio tan grande e injusto?", agregó.

Generalmente dado a los consensos, muchas veces encantador, Justin Trudeau se ha visto forzado a cambiar su benevolente indumentaria por la del "Capitán Canadá", en medio de una inesperada y potencialmente destructiva disputa comercial con Donald Trump.

"Estamos centrados en todo lo logrado aquí en la cumbre del G7", señaló la oficina de Trudeau a través de Twitter. "El primer ministro no dijo nada que no haya mencionado antes, tanto en público como en privado con el presidente" Trump.

Trump, que llegó tarde a la cita y fue el primero en marcharse, sorpresivamente propuso el regreso de Rusia al grupo, expulsado en el 2014 por su anexión de la Península de Crimea y su agresión a Ucrania.

La furia del mandatario estadounidense sugiere que algún acuerdo colapsó dado que su más o menos explicita amenaza de gravar la importación de automóviles a Estados Unidos indignará a varios de sus poderosos aliados, especialmente a Alemania y Canadá que producen muchos vehículos para el mercado estadounidense.

Estas declaraciones fueron el colofón de una serie de manifestaciones previas que parecían más interesadas en satisfacer el nacionalismo y su afán por mostrarse como el líder de un país dividido que en buscar una salida a la crisis con sus aliados. "No es justo para la gente de Estados Unidos!".

La declaración conjunta, fruto de dos días de negociaciones, establecía que el G7 buscaría reformar la supervisión del comercio internacional a través de la OMC e intentaría reducir tarifas. Además, recalcó que su país tomará represalias contra los aranceles impuestos por Washington de una manera mesurada y recíproca y que Canadá siempre estará dispuesto a dialogar. Y minimizó el peligro de que su postura agresiva pudiera enconar la aplicación de aranceles mutuos entre Estados Unidos y sus amigos: la Unión Europea, Canadá, Japón y México. "Cuando se los digo, se me ríen", dijo. El asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, dijo: "Existe un lugar en el infierno para aquellos líderes internacionales que intenten practicar diplomacia de mala fe con el dirigente estadounidense", en una entrevista con Fox News.

Para evaluar la equidad de los intercambios comerciales con sus socios, el multimillonario se concentra en una sola pregunta: ¿Tal país tiene un excedente o un déficit comercial con Estados Unidos?

Durante la cumbre, Trump se mostró audaz.

"Funcionará o no, pero lo sugerí", dijo a periodistas, pero su idea fue acogida con escepticismo por funcionarios europeos.

  • Leon Brazil