Celebra Nicaragua aniversario 39 de Revolución sandinista

Este jueves se cumplen 39 años del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, proceso que representó un punto de inflexión en la historia de la nación centroamericana, ya que significó el fin de la dictadura de la familia Somoza e inició un proceso de transformaciones socioeconómicas en beneficio del pueblo nicaragüense y está previsto un acto central en la Plaza de la Fe, en Managua.

Ortega reveló que cuando los obispos le hicieron esa propuesta, el 7 de junio pasado.se "sorprendió" y cuando recibió el documento, que además de adelantar los comicios, planea la reestructuración del Estado, se dijo así mismo: "Están comprometidos con los golpistas".

El presidente de Nicaragua, en el poder desde 2007 pero con un mandato previo de 1979 a 1990, se dijo decepcionado por la actitud de los obispos y sostuvo que en ese momento la Iglesia católica se descalificó como mediadora en el diálogo.

Los obispos instaron, "especialmente a los policías, militares y demás empleados públicos" que apoyan la violencia contra los nicaragüenses por orden del Gobierno, a reflexionar sobre la "grave y urgente" situación del país y a tomar las decisiones "que su conciencia les dicte y se comprometan a defender la vida, la verdad y la justicia".

"¡Qué exorcicen a los demonios que tienen allí!", clamó Ortega, para quien los obispos hicieron esa invitación porque decidió restablecer el orden con el uso de la fuerza "y eso es lo que los tiene irritados, enfurecidos, y están llamando a exorcizarnos".

La Organización de Estados Americanos (OEA) ha aprobado varias resoluciones de condena de la violencia en Nicaragua, la última de ellas el miércoles, en la que pide a Ortega "que considere todas las opciones" para superar la crisis, incluido "un calendario electoral acordado conjuntamente en el contexto del diálogo nacional".

La Conferencia Episcopal local, que también es objeto de ataques e intimidaciones de todo orden por parte del gobierno, continúa encomiablemente su esforzada y valiente labor en busca de alcanzar la paz que Nicaragua ha extraviado.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega siendo presidente, que ha dejado entre 277 y 351 muertos, según organismos humanitarios.

Ante miles de simpatizantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el mandatario aseguró que el intento golpista es financiado desde el extranjero y ejecutado por grupos internos.

Las protestas contra el Gobierno comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

  • Leon Brazil