China responde con impuestos a EE.UU. de 34 mil mdd

La postura no afecta solo a China.

Trump ha cargado contra Beijing por el robo a la propiedad intelectual, sus barreras a la entrada de empresas estadounidenses y el déficit comercial de 375.000 millones de dólares que tiene Estados Unidos con China.

Desde Bruselas, Cecilia Malmström, Comisaria europea de Comercio, afirma que "las guerras comerciales son malas y no son fáciles de ganar", en referencia a la frase de Donald Trump, un día después de anunciar fuertes aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio.

China respondió a las sanciones arancelarias de Estados Unidos (EE.UU.) imponiendo el 25 por ciento de impuestos a rubros estadounidenses por un valor de 34 mil millones de dólares anuales.

"Las medidas de represalia de China se dirigen a los estados en los que la intención de voto en las próximas elecciones legislativas es incierta, ya que ha contraatacado imponiendo aranceles a productos energéticos y agrícolas", ha señalado Zhu Haibin, economista jefe para China de JPMorgan. La falta de un comunicado oficial de las autoridades aumentó las dudas al respecto.

La reacción china es por el mismo valor monetario a varias mercancías estadunidenses, entre ellas, soya, aeronaves y automóviles.

También, el modelo supone que entre las economías que podrían ser más vulnerables a una guerra comercial se encuentran las que están estrechamente integradas en la cadena de valor global y lideran la lista de países con mayor tasa de participación en las cadenas de valor mundiales.

China acusó a Washington de lanzar "la mayor guerra comercial de la historia económica" con la imposición de estos nuevos aranceles y denunció que "Estados Unidos ha violado las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC)".

El vocero hizo hincapié en que la parte china nunca hará "el primer disparo", pero se verá obligada a tomar contramedidas de ser necesario. También avisó de que EE.UU. responderá con otros 200.000 millones si China decide contraatacar y después con otros 300.000.

Pekín ha prometido ayudas para aquellas compañías que más sufran el impacto de los gravámenes.

En un mundo globalizado e interconectado como el de hoy, la tensión entre las dos mayores potencias de seguro tendrá efectos y consecuencias globales. La Cámara de Comercio de EE UU, el mayor lobby del país, ha pedido al Gobierno que reconsidere su estrategia. Muchos Estados afectados, de Pensilvania a Michigan pasando por el citado Wisconsin, son plazas electorales que le llevaron al poder. El presidente de la entidad, Thomas Donohue, señaló que los aranceles estaban ya empezando a ser "un peaje para los negocios, los trabajadores, los granjeros y los consumidores estadounidenses", ya que "los mercados internacionales se cierran a los productos estadounidenses y estos se encarecen aquí".

Para la Fed, las incertidumbres generadas por los aranceles y políticas comerciales restrictivas pueden socavar las inversiones y la confianza de las empresas. Pero Trump libra esta batalla con el viento a favor, con la economía acelerando el paso en el segundo trimestre del año y un mercado laboral con cifras de vértigo. El vigor envalentona su discurso.

La primera respuesta a la acción del presidente estadounidense ha llegado por boca del ministro de Comercio del gigante asiático, Zhong Shan, quien ha asegurado que habrá contrapartida por parte de Pekín.

  • Leon Brazil