Corea del Norte: EEUU 'traiciona' el espíritu de cumbre Trump-Kim

Acusó a Washington de hacer demandas de "un solo lado" y de actuar "como un ladrón" acerca de una desnuclearización completa, verificable e irreversible.

El régimen calificó el resultado de las conversaciones de "preocupante" y dijo que no han servido para fortalecer la confianza entre ambas partes, sino para "encarar una fase peligrosa en la que nuestra voluntad de desnuclearización podría tambalearse".

Pompeo se reunió con Kim Yong Chol, quien jugó un rol clave con el funcionario estadounidense en organizar la cumbre del mes pasado entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador norcoreano, Kim Jong Un, en Singapur, según un reporte conjunto de periodistas que viajaron con él.

El ministerio norcoreano aludió a las expectativas generadas en la comunidad internacional tras la cumbre de Singapur y, pese a las críticas por tratar de hacerle "imposiciones obsoletas", aseguró: "Todavía tenemos fe en el presidente Trump".

Pompeo llegó ayer viernes a la capital norcoreana para tratar los primeros detalles sobre la desnuclearización a la que se ha comprometido Pyongyang. "Estamos progresando en casi todos los temas centrales", manifestaba el secretario de Estado a la prensa.

Los comentarios de Corea del Norte se producen horas después de que el secretario de Estado de EE.UU. finalizara un viaje de dos días a Pyongyang para concretar la hoja de ruta de la desnuclearización, en los que aseguró haber logrado "progresos en casi todos los temas centrales" de la agenda.

Luego, el enviado de Estados Unidos partió a Tokio, donde debía informar a sus contrapartes de Japón y Corea del Sur sobre los resultados de estas conversaciones. Poco después, él y Kim Yong Chol, quien medio tomó control en Washington de las negociaciones a nombre de Kim Jong Un, tuvieron las primeras conversaciones.

Pompeo expresó que un equipo del Pentágono se reuniría con funcionarios norcoreanos alrededor del 12 de julio para discutir la repatriación de los restos y que próximamente habría conversaciones sobre la destrucción de una instalación norcoreana de pruebas de motores de misiles.

Sin embargo, el comunicado firmado por ambos líderes se quedó corto a la hora de incluir compromisos detallados y Pompeo tiene la tarea de negociar un plan para alcanzar la "completa desnuclearización" de la península coreana.

Las conversaciones del sábado se llevaron a cabo en una villa de un complejo oficial cerca del imponente mausoleo donde reposan los cuerpos de los exdirigentes de Corea del Norte Kim Il Sung y Kim Jong Il -abuelo y padre del líder actual-.

El pasado 12 de junio, Kim Jong-un y Trump firmaron una declaración con la que dijeron abrir una nueva era de relaciones y en la que el régimen norcoreano se comprometió a trabajar por la "total desnuclearización" si Washington garantiza su supervivencia. Pero muchos expertos y detractores del presidente Trump consideran que la promesa del dirigente norcoreano durante la cumbre no es creíble y que el proceso, aunque empiece, podría llevar años.

  • Leon Brazil