Evacuar a menores atrapados en cueva en Tailandia sigue siendo peligroso

Perdidos desde hacía 12 días y hallados el lunes, ahora el grupo de rescate teme por la subida del nivel del agua en la gruta de Tham Laung-Khun Nam Nang Non, en la provincia de Chiang Rai, lo que dificultaría el procesos de evacuación.

En previsión de lo que pueda suceder, las autoridades han hecho un llamamiento para que la población done máscaras de buceo de rostro completo de tallas pequeñas con el fin de reducir los riesgos de que los menores pierdan el dispositivo respiratorio a través de las veredas inundadas. La idea es lograr espacio suficiente para una cabeza y que los chicos no tengan que depender de los aparatos de buceo durante mucho tiempo y puedan mantener la cabeza fuera del agua.

Los doce integrantes de un equipo de fútbol y su entrenador también tendrán que aprender a bucear para poder salir a la superficie.

El grupo de menores y su entrenador desaparecieron el pasado día 23 de junio cuando, después de un entrenamiento, fueron a visitar esta cueva, la cuarta más larga del país con sus 10 kilómetros de pasadizos rocosos y estrechos recovecos. "Los rescatistas tienen que trabajar rápido, porque para el viernes se espera una tormenta, y si la lluvia se reanuda la cueva quedará completamente inundada", advirtió Ruengrit Changkwanyuen, un coordinador del contingente tailandés del equipo internacional de buceo en cuevas.

En 2007, seis turistas y sus dos guías tailandeses murieron al verse atrapados por una repentina inundación en una cueva del parque nacional Khao Sok, en el sur de Tailandia. Sin embargo, por un lado se filtran las aguas subterráneas y por otro, los partes meteorológicos advierten del retorno de la lluvia lo que haría más difícil y arriesgado el proceso.

Desde que se les localizó, comenzaron a barajarse diferentes opciones sobre qué hacer con ellos: desde esperar semanas -o meses- a que descienda el nivel de las aguas para que puedan salir por su propio pie a tratar de que salgan buceando o buscar una ruta alternativa que lleve al exterior. La pregunta todavía sigue sin respuesta, mientras las autoridades analizan todas las posibilidades.

Un nuevo vídeo publicado por la Marina tailandesa muestra a los niños dentro de la cueva visiblemente delgados y arropados con mantas térmicas, pero saludando e incluso riendo.

Un grupo de diez soldados, liderados por un médico militar, se encuentran con el grupo para evaluar la evolución de sus condiciones físicas. "El que esté listo el primero, saldrá el primero".

"Tenemos que estar seguros al 100% de que no hay riesgo para los niños antes de evacuarlos", dijo Narongsak Osottanakorn, el gobernador de la provincia de Chiang Rai, donde se encuentran la cuevas.

Según los equipos de rescate, el nivel de las inundaciones ha descendido cerca de un 40 por ciento desde el inicio de las operaciones gracias al incesante drenaje artificial del agua y a un tiempo favorable.

  • Leon Brazil