Las inundaciones en Japón ya dejaron un saldo de 70 muertos - Mundo

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha anulado este lunes una gira por el extranjero que debía comenzar el miércoles, y que le debía llevar a Bélgica, Francia, Arabia Saudí y Egipto, según anunciaron ha anunciado la del país.

La cifra de víctimas por las lluvias torrenciales en Japón ascendió hoy (10 de julio del 2018) al menos a 146, la más elevada desde 1982.

Estas lluvias son una de las más devastadores que se recuerdan en Japón, un país donde las condiciones meteorológicas extremas son habituales, sobre todo en la época estival de lluvias y tifones.

Por el momento hay 114 víctimas mortales, 3 heridos graves y 61 desaparecidos, la mayoría de ellos en las prefecturas de Hiroshima (oeste) y Okayama y Ehime (sudoeste), según los últimos datos ofrecidos por las autoridades locales y recopilados por la cadena estatal NHK.

Aunque las lluvias frenaron anteayer, los servicios meteorológicos advierten del riesgo de que se produzcan más corrimientos de tierras.

Las lluvias torrenciales han dejado precipitaciones récord en varias zonas y mantienen en alerta a 20 prefecturas.

Mucha gente se encuentra en modestos refugios o en casas dañadas sin agua corriente ni electricidad y son más propensos al calor.

El gobierno de Abe habilitó un grupo de trabajo e invertirá dos mil millones de yenes para acelerar la entrega de suministros y otros productos a centros de evacuación y a residentes de la región afectada. A los habitantes de la ciudad de Fuchu, en Hiroshima, se les pidió ayer de nuevo que se pusiesen a salvo, después de que los troncos que flotaban en el río los atascasen y se desbordase.

Hasta cinco millones de personas recibieron órdenes de evacuación, pero la consigna no era obligatoria y en algunas ocasiones, cuando el agua subía muy deprisa, podía resultar más arriesgado intentar salir que refugiarse en una azotea.

"Los 75.000 policías, bomberos, soldados de las Fuerzas de Autodefensa (nombre por el que se conoce al ejército japonés) y guardacostas hacen cuanto pueden" para ayudar a los afectados, destacó Suga.

Cientos de casas quedaron totalmente destruidas, aunque el Gobierno todavía no tiene un panorama completo de los destrozos.

Entretanto, el número de quienes han pasado la noche en los albergues se ha reducido.

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  • Leon Brazil