Mark Zuckerberg, otra vez en el 'ojo del huracán' por controversia

Los comentarios de Zuckerberg están reflejados en una entrevista con el sitio ReCode, publicada el miércoles por la mañana.

"Soy judío, y hay personas que niegan que haya ocurrido el Holocausto", dijo en la entrevista.

"La negación del Holocausto es una táctica de engaño intencional, deliberada y duradera por parte de antisemitas que es incontrovertiblemente aborrecible, dañina y una amenaza para los judíos", dijo a CNNMoney Jonathan Greenblat, director ejecutivo de la Liga Antidifamación. "Lo encuentro profundamente ofensivo". "Pero al final no creo que nuestra plataforma deba eliminarlo porque creo que hay cosas que entienden mal diferentes personas. No pienso que lo hagan intencionalmente". "Facebook tiene la obligación moral y ética de no permitir su propagación", agregó.

Horas más tarde, cuando las redes ardían, Zuckerberg envió un correo electrónico a la entrevistadora Kara Swisher para decirle que se había equivocado.

Facebook ha sido fuertemente criticada por su rol en el conflicto sectario en Myanmar, donde la plataforma fue utilizada para promover ataques violentos y matanzas contra la minoría Rohingya.

Por todo eso, Mark Zuckerberg ha pedido perdón en el pasado y ahora, no sólo considera que él tenía que haber renunciado tras la polémica, sino que Facebook no tiene la responsabilidad de bajar el contenido de páginas que comparten información falsa porque es sólo un "mal entendimiento del mundo".

"Estamos empezando a aplicar esta nueva política en los países en los que vemos ejemplos en los que la información falsa ha (.) conducido a la violencia", indicó Tessa Lyons, directivo de Facebook, citando el caso de Sri Lanka. Luego aclaró que existe una línea roja para los contenidos ofensivos que pueden provocar actos de violencia o acoso y éstos si son borrados de la red social, según declaró Zuckerberg.

Pero esta iniciativa quedó relegada a un segundo plano por las declaraciones de Zuckerberg sobre los negacionistas del Holocausto. Facebook ha dicho que permite las teorías de la conspiración en su red social, pero limita el alcance para que pocas personas puedan verlas. Al igual que otros gigantes de internet, en especial Twitter y Google, Facebook se ha visto entre la espada y la pared acusada, por un lado, de regular arbitrariamente el contenido de su plataforma y, por el otro, de servir de altavoz a expresiones de violencia y odio. "Esto confirma la idea preocupante de que este individuo no debería tener autoridad sobre una población más grande que el hemisferio sur", afirmó Scott Galloway, profesor de marketing de la Universidad de Nueva York (NYU).

  • Leon Brazil