MVP Modric apunta al Balón de Oro

El internacional croata ha ganado la Champions y ha sido finalista en una Copa del Mundo en la que se ha llevado el MVP por delante de otro futbolistas como Griezmann o Mbappé.

En los años en que hay Copa del Mundo de fútbol, el Balón de Oro siempre se pone en entredicho. Parece que el marco de posibilidades se amplía y por esa razón podría haber llegado el fin de la era Cristiano Ronaldo - Lionel Messi, que por el momento se ha alargado 10 años y podría seguir haciéndolo.

Uno de sus posibles sucesores es un Luka Modric que ha ganado la Champions League, ha sido finalista en la Copa del Mundo 2018 y ha terminado llevándose el MVP de esta, premio que le coloca como el mejor futbolista de la competición por delante de otros que también aspiraban al galardón como los campeones Antoine Griezmann o Kylian Mbappé.

Esas son las credenciales de un jugador que el año que viene buscará su quinta ‘Orejona’, la cuarta de manera consecutiva. Y es que, el Real Madrid, club donde Modric ha crecido una barbaridad, está entre los principales candidatos en las apuestas en la Champions League en bet365 para alzarse como campeones, en lo que sería la cuarta Copa de Campeones consecutiva para los blancos y la decimocuarta de su historia.

Con una técnica envidiable y un fútbol exquisito, el centrocampista croata ha sido dueño y señor del juego de su selección y de su equipo. Cuando el balón le llega a él la jugada se acelera y da la sensación de que cualquier cosa pueda ocurrir. Posee una gran visión de juego, un excelente golpeo y una muy buena conducción, lo que le permite romper líneas rivales sin apenas esfuerzo. Todo ello le vuelve un futbolista único e impredecible, pues con el balón en sus pies puede dar una asistencia o meter un gol desde casi cualquier parte del campo rival.

A todo ello hay que añadirle su incondicional trabajo. Parece que no, pero defensivamente es una gran ayuda tanto en Croacia como en el Madrid. Además de la enorme presión que sabe ejercer sobre sus rivales, su posicionamiento es muy bueno y ello le permite cubrir las líneas de pase. De hecho, es hasta normal ver como Modric corta un pase entre rivales o se anticipa a una recepción de un contrario y todo ello es gracias a su enorme concentración y colocación sobre el césped.

En definitiva, si algo ha demostrado Luka en esta Copa del Mundo 2018 es que a su gran calidad la acompañará siempre una entrega y una ambición que le llevan a convertirse en uno de los mejores jugadores del planeta. Queda aún la incógnita de si para los entendidos su temporada estará o no a la altura de la de Cristiano y Messi, un hecho que podremos comprobar en la próxima gala del Balón de Oro a la que Modric llega por primera vez en su carrera con opciones reales de, como mínimo, alcanzar el pódium del premio.

  • Ricardo Clara