Una disputa entre futbolistas finaliza con guardameta muerto en Argentina

La situación de Nahuel Oviedo toma relevancia debido a que se trata de otro futbolista profesional, quien actualmente se desempeñaba en el club San Telmo del ascenso trasandino y que tuvo relación con nuestro país, ya que militó en 2015 en San Antonio Unido y al años siguiente en Deportes La Serena.

El otro futbolista, sospechoso del crimen, escapó con otro integrante de la contienda.

Tras el asesinato, Oviedo publicó una serie de tuits en la red social del pajarito.

El crimen de Espíndola ocurrió esta mañana, antes de las 7, en avenida Arturo Jauretche al 1000.

Oviedo y su acompañante fueron detenidos y acusados de homicidio simple. Dos causas por robo y tres meses en el penal de Ezeiza le truncaron su futuro como delantero de Huracán. Luego vistió la camiseta de Sportivo Italiano, tuvo un breve paso por Sportivo Barracas y retornó a San Telmo, donde jugó durante la última temporada de la Primera B Metropolitana.

En 2016, en una nota con el diario Olé, dio su versión de los hechos de lo que fue su primer arresto: “Me había comprado mi primer coche, un C3.

Según las fuentes, "el auto presentaba manchas de sangre en el capot y en las ópticas delanteras" y se cree que ingresó al estacionamiento del Mc Donald's segundos después de que lo hiciera la víctima. No me llevaron engañado pero me la vendieron como que era fácil. Me comí un garrón por los antecedentes. Y pensé: "'Me cagué la vida'".

Allí recuerdan sus goles cuando ascendieron a la Primera B.

Es más, en el amistoso con Huracán de este sábado, empezaba la cuenta regresiva de su puesta a punto y estaba muy feliz de haberse reencontrado con el club que lo vio debutar en el fútbol y, también, perderse en el delito.

  • Ricardo Clara