Arabia Saudí se enzarza en una crisis diplomática con Canadá

Arabia Saudí ha anunciado este domingo la congelación de todas las transacciones comerciales y de inversión en Canadá además de echar a su embajador.

"La posición canadiense es una interferencia abierta y flagrante en los asuntos internos del Reino de Arabia Saudí y contraviene las normas internacionales más básicas y todos los estatutos que rigen las relaciones entre los Estados", ha declarado en Twitter el Ministerio saudí de Asuntos Exteriores.

"Ya es hora de que otros gobiernos se sumen al de Canadá en el incremento de la presión sobre Arabia Saudí para que ponga en libertad de inmediato y sin condiciones a todos los presos y presas de conciencia, y acabe con la represión de la libertad de expresión en el país".

La embajada canadiense se había mostrado 'gravemente preocupada' por una nueva ola de arrestos de militantes pro derechos humanos en el reino.

"Déjenme ser muy clara, Canadá siempre apoyará los derechos humanos, en Canadá y en todo del mundo, y los derechos de las mujeres son derechos humanos", declaró este lunes la ministra canadiense de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, en la apertura de una conferencia sobre igualdad en Vancouver, una referencia explícita a la crisis con Riad.

Desde mediados de mayo, las autoridades de Arabia Saudí han detenido a cerca de 20 activistas de los derechos humanos, que han sido acusados de cargos como conspirar para socavar la seguridad y la estabilidad nacional y atentar contra la unidad del país. "Es inaceptable en las relaciones entre los dos países", declaro la embajada por medio de un comunicado.

Samar Badaui recibió el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje 2012, concedido por el Departamento de Estado estadounidense. "Los miles de estudiantes sauditas en Canadá podrían, por su parte, pagar las consecuencias", añade. En noviembre de 2014, fue condenado a 10 años de cárcel y 1.000 latigazos por "insulto al islam". Su esposa, Ensaf Haidar, actualmente reside en Canadá.

En abril, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, había compartido con el príncipe saudita "sus preocupaciones importantes y constantes" sobre el bloguero encarcelado.

Algunas de ellas fueron liberadas desde entonces.

'Es más sencillo romper los vínculos con Canadá que con los demás' países, explica Bessma Momani, de la Universidad de Waterloo en Canadá.

  • Leon Brazil