Exigen liberación de hijos presos en Nicaragua

"Del 18 de abril al 25 de julio, 197 personas fallecieron en el intento de golpe de Estado y 253 en delincuencia común", declaró Moncada.

De acuerdo con EFE, el diplomático atendió a medios locales para dar a conocer los números, una cifra mucho menor a las que colocan incluso en más de 300 las bajas en las manifestaciones contra el gobierno.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cifró en 317 los muertos en Nicaragua, entre ellos 21 policías y 23 niños, niñas o adolescentes, entre el 18 de abril y el 30 de julio.

"De todas las 197 víctimas solamente hay cinco estudiantes universitarios, cuatro estudiantes de secundaria, y un estudiante de primaria", frente a 22 oficiales, indicó, por su lado, el inspector general de la Policía Nacional, Jaime Vanegas.

Moncada dijo que los datos estadísticos que se presentaron señalan a quienes alentaron, dirigieron las sangrientas acciones terroristas con el objetivo de cambiar inconstitucionalmente el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, democráticamente electo.

El jefe policial afirmó que los organismos han incluido en sus informes a las 253 personas que han fallecido en ese mismo lapso por la actividad delictiva común "para desprestigiar, difamar y dañar la imagen" del Gobierno.

El 19 de julio, Ortega calificó de "golpistas" a los obispos y consideró que son cómplices de las fuerzas internas y de los grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaragua para derrocarlo.

El diálogo, iniciado el 16 de mayo, se encuentra paralizado desde mediados de junio debido a la represión contra las protestas y la negativa del gobierno a abordar la democratización del país, que incluye la propuesta de adelantar las elecciones de 2021 a 2019.

Señaló que quienes asaltaron, quemaron, financiaron los tranques de la muerte (bloqueos de vías) y promovieron el baño de sangre, ahora reclaman y quieren seguir viendo infelicidad, 'pero el pueblo sabe ponerse de pie, nunca más los crímenes de odio en nuestro país', insistió.

La Alianza cívica reiteró que el diálogo nacional es la salida a la crisis que vive Nicaragua.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron por unas reformas de la seguridad social, que finalmente fueron retiradas, y se convirtieron en la exigencia de que renuncie el mandatario, después de 11 años en el poder, entre acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

197 personas perdieron la vida en los últimos tres meses de crisis que vive el país reconoció el Gobierno de Nicaragua este martes.

  • Leon Brazil