Expresidente de El Salvador reveló cómo malversó fondos públicos

La Fiscalía, a raíz de una petición hecha por la defensa del exmandatario, solicitó al tribunal un "juicio abreviado".

Tóchez, sobrino del expresidente de la Corte de Cuentas Rosalío Tóchez, era durante la administración Saca el presidente de la Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL), además que era contador externo de la cadena radial propiedad de la familia Saca.

Reconoció que la entrega de dinero al partido ARENA.

- En el periodo presidencial se abrieron al menos 16 cuentas bancarias en los Bancos Hipotecario y Cuscatlán, todas a nombres de empleados del Gabinete, entre ellos Charlaix, Franciso Rodríguez y Pablo Gómez, quienes formaban parte de la unidad financiera de la Casa Presidencial.

Al respecto, Julio Rank, exsecretario de comunicaciones de la presidencia de Saca, se defendió y dijo que nunca dio dinero de Casa Presidencial para apoyar la candidatura presidencial de Norman Quijano en 2009. La manera que ocupó fue el disfrazar que estos, a quien él personalmente les había contado su plan, prestaran servicios de publicidad a la Presidencia, pero si en realidad hacerlo.

Aceptó haber sido el cerebro de la desviación de fondos de Casa Presidencial.

Acordó con algunas empresas que el 80% del dinero que le llegaría iba a irse a su grupo radical y el otro 20% se quedaba en las agencias.

Antes del juicio abreviado y en caso de ser declarado culpable, el expresidente afrontaba una pena de prisión de hasta 25 años, pero que ahora se reducirá a no más de 10 años.

"Se recuerda que ya para ese momento se propuso sustraer mayores cantidades de dinero pero que no sabía como habilitar que ese dinero fuera arrastrado hacia este servidor, por su origen".

Saca, de 53 años, también dio detalles sobre el desvío de unos 50 millones de dólares, en el tercer día de la audiencia en un tribunal de San Salvador que le juzga por los delitos de peculado y lavado de dinero y activos.

El Ministerio Público ha pedido que Saca y Charlaix sean condenados a 10 años de cárcel por los delitos de lavado de dinero y peculado, mientras que para Funes y Rank han pedido la condena de cinco años de cárcel por el de lavado de dinero.

Respecto al papel que el ente contralor hacía sobre las finanzas de Casa Presidencial y el mecanismo de utilización de la partida de gastos reservados, Saca admitió que esta contraloría se desarrollaba de forma superficial.

El Estado aseguró empresas y propiedades del acusado, pero también se conoció que una de las mansiones intervenidas (y construidas durante el mandato de Saca) fue desmaneltelada por familiares del expresidente.

"Se ha aceptado el cometimiento de delitos, por tanto, se hará un proceso (juicio) abreviado, y en el marco de ese proceso hemos propuesto al tribunal una pena de prisión de 10 años para el expresidente de la República", aseguró a la prensa el fiscal Jorge Cortez.

Los exfuncionarios están recluidos en el penal La Esperanza, conocido como Mariona desde octubre de 2016.

  • Leon Brazil